Tira y afloja entre el vicepresidente segundo, Pedro Solbes, y Unicaja. El motivo: la cantidad que ésta va a recibir para absorber Caja Castilla-La Mancha (CCM) sin que afecte a su estabilidad. La cantidad demandada por la entidad andaluza supone el 63% del Fondo de Garantía de Depósitos, mientras que Economía ofrece entre 500 y 1.000 millones frente al agujero detectado por PWC de más de 2.700. Con estas diferencias continúan las negociaciones.

Aunque continúan las negociaciones, debido a que el proceso de due dilligence está todavía abierto, el ministro de Economía se mueve por ahora en una horquilla que va desde los 500 a los 1.000 millones de euros, mientras que la entidad andaluza sitúa su propuesta en más de 2.500 millones, según fuentes del propio grupo financiero. “Por menos se estaría poniendo en peligro el futuro de la caja”, aseguran.

Ese montante supone hasta el 63 por ciento del Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), cuyo saldo total rebasa a día de hoy los 4.200 millones de euros.

Cabe recordar que la caja que preside Juan Pedro Hernández Moltó está actualmente atrapada en varias quiebras inmobiliarias y resulta obvio que los problemas son bastante más profundos de lo que indican las cifras oficiales. En este sentido, es preciso recalcar que en torno al 45 por ciento de los créditos de la caja con sede en Cuenca -su cartera global ronda los 20.000 millones de euros- se concentra en este último sector, con unos 8.500 millones.

Por otra parte, también hay que tener en cuenta que su tasa de morosidad está cerca del 5 por ciento, aunque este dato se refiere al tercer trimestre de 2008, ya que la entidad no ha presentado aún sus resultados del pasado ejercicio.

En este punto, el Ministerio de Economía y Hacienda lo tiene claro: el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) será en todo caso el emisor de la ayuda que recibirá la operación.

El informe de PwC, en un mes
Precisamente, el elevado crédito que CCM sostiene en la construcción fue lo que llevó a Ibercaja a desechar ser el caballero blanco de ésta. Las reticencias tanto de la entidad aragonesa como de Unicaja se basan, en gran medida, en informes elaborados por PricewaterhouseCoopers (PwC): el primero alertaba de un agujero de casi 2.800 millones. Cabe destacar que el documento encargado por el grupo andaluz estará listo en un mes, según confirmó ayer PwC.

Por su parte, la caja con sede en Málaga ha decidido optar por Ernst & Young para que le asesore en la parte del due dilligence y por Deloitte, que se encargará de llevar a cabo el informe de viabilidad de la entidad financiera resultante. No obstante, las fuentes consultadas en la entidad que preside Braulio Medel muestran un cierto malestar con la postura que hasta el momento está manteniendo Pedro Solbes. “Es el ministro de Economía y, obviamente, tiene que estar pendiente de asuntos de esta índole, pero no debe olvidar que el dinero del Fondo de Garantía de Depósitos ha sido aportado por las propias cajas de ahorros”, señalan en tono crítico. “Ese capital se ha reunido, en primer lugar, para garantizar los intereses de los clientes bancarios, pero también está entre sus posibles destinos facilitar una operación”, agregan desde Unicaja.

Fuente | eleconomista.es