El ministro comparecerá cada cuatro meses en el Congreso

Con nombre y apellidos, pero sólo cada cuatro meses. Con esta fórmula, el Ministerio de Economía y Hacienda ha resuelto finalmente dar publicidad a las entidades financieras que acudan al Fondo de Adquisición de Activos Financieros, una de las medidas que se ponen en marcha para dar liquidez a bancos, cajas y financieras de créditos al consumo.

Será Pedro Solbes, en calidad de presidente del consejo rector del fondo, quien solicite comparecer en el Congreso con el fin de informar de los nombres de las entidades que acudan a las subastas y de la distribución entre cada una de ellas del fondo. Se hará cada cuatro meses, es decir, no inmediatamente después de las subastas. Un plazo que el secretario de Estado de Economía, David Vegara, calificó ayer de “razonable” y que evitará que se “estigmatice” a las entidades que acudan.

La decisión supone un cambio de criterio respecto de las dudas, negativas y contradicciones, tanto del Gobierno como del PP, sobre si publicar o no la lista. Publicarla tiene un coste de reputación para las entidades, que se puede aminorar si no se hace en caliente. No publicarla resta transparencia al proceso y puede hacer sospechar que las dificultades son mayores, pese a la relativamente escasa cuantía del fondo.

Deshojando la margarita se ha llegado al día de ayer en que el Ministerio de Economía ha publicado en el BOE la orden ministerial que regula el funcionamiento del fondo. La decisión de informar al Congreso de las entidades que acudan a las subastas no figura, sin embargo, en esa orden. Será una decisión discrecional del fondo y de su presidente Solbes. Tanto Vegara como fuentes del ministerio recalcaron que se trata de “un compromiso”, se entiende que político.

En el sector, la decisión de hacer públicos los nombres, aunque sea con retraso, no ha sentado bien. El presidente de la Confederación de Cajas, Juan Ramón Quintas, en un reciente acto público puso el ejemplo del Banco Central Europeo y del Tesoro español. Ambos mantienen en secreto las entidades a las que adjudican fondos o deuda pública. Con el fondo español debería, en su opinión, ocurrir lo mismo “ya que no son ayudas públicas, sino el préstamo de un dinero”. En el caso de la patronal bancaria, AEB, la respuesta es que cada entidad hable por sí misma, dado que ha habido posturas diferentes. El hecho de que alguna entidad, como el BBVA, se haya manifestado a favor de la transparencia, ha llevado al Gobierno al convencimiento de que no merecía la pena asumir el coste político de no publicar los nombres, pues esa postura estaba destinada precisamente a salvaguardar a las entidades y a que el fondo fuera más eficaz.

En la orden se regula el funcionamiento del fondo que, dotado con hasta 50.000 millones. El objetivo es dar liquidez a los bancos mediante la compra por el Tesoro público de activos de las entidades por el método de subasta. El tipo de interés mínimo aceptado no podrá ser inferior al coste de financiación equivalente del Estado, es decir, en plazos similares. Se trata de que el coste para el contribuyente sea cero e incluso ventajoso, al margen de que para dotar ese fondo aumentará temporalmente la deuda pública.

Las subastas podrán ser de compra en firme de activos o de préstamos con la garantía de esos activos (repos) y con ellas el fondo constituirá sendas carteras. A las primeras subastas se puede acudir con cédulas hipotecarias y bonos de titulización, emitidos después del 15 de octubre de 2008 y con calificación triple A. El plazo se determinará en cada subasta. A la de repos se podrá acudir con títulos emitidos con posterioridad al 1 de agosto de 2007, deben ser doble A o asimilado y el plazo, superior a un año. Ninguna entidad podrá tener más de 10% de cada una de las carteras del fondo.

Habrá una primera subasta de repos este mes por 5.000 millones a un plazo de dos años. La segunda será en diciembre, por otros 5.000 millones a tres años.

Fuente | Elpais.com