Servihabitat vende zulo de 27 metros cuadrados, a reformar, en Vallecas (Madrid) por 105.000 euros, o 17 millones y medio de las antiguas pesetas. Lo curioso del anuncio es que esta chabola vertical es comercializada directamente por la filial inmobiliaria de La Caixa porque procede de embargo, tal y como detalla el folleto del mes de noviembre de la inmobiliaria. Pero el precio, 3.888 euros el metro cuadrado, está por encima del mercado.

Consultado en el portal inmobiliario Idealista.com el precio al que los particulares ofertan sus pisos usados, en la misma zona, el precio de los inmuebles está ronda los 3.300 euros el metro cuadrado. Si bien, no es frecuente encontrar anuncios de viviendas por debajo de los 30 m2, ni siquiera en Vallecas. La ridiculez del tamaño no hace sino encarecer el metro cuadrado. Como contrapartida, para la afortunada familia que desee hipotecarse por este minipiso, a reformar, por 105.000 euros, debe saber que es muy luminoso y que está muy bien comunicado.

Los anuncios de inmuebles procedentes de embargo comienzan a inundar los folletos de las divisiones inmobiliarias de bancos y cajas españoles. Lo que no ya no es tan frecuente es que los precios se acomoden a los precarios niveles de renta de la demanda potencial. El presente folleto, trufado de anuncios de embargo por toda la geografía española, muestra unos precios en línea con el mercado. Fuentes de La Caixa consultadas por El Confidencial no quisieron hacer más precisiones.

Los concursos de acreedores de grandes inmobiliarias como Martinsa-Fadesa o Tremón, o la compra de directa de activos a compañías hiperendeudadas, caso de Banesto a Reyal Urbis, están enladrillando las entidades a pasos agigantados. En paralelo, los particulares que no pueden afrontar más el pago de sus hipotecas, también son embargados. Pero curiosamente, los precios no se apean de la irrealidad en la que están instalados.

“Hasta que no provisionen…”

Ante este efecto boomerang del ladrillo en la banca, desde el sector inmobiliario comienzan a surgir cada vez más voces que claman por la necesidad de que los precios de las viviendas sean más competitivos. Esto es, abaratándose en porcentajes de dos dígitos. Economistas como Javier García Montalvo, profesor de la Universitat Pompeu Fabra, sostienen que cuanto antes bajen los precios de los pisos, antes comenzará a recorrerse la senda hacia la normalidad.

En EEUU, las ventas de casas embargadas por todo el país, han motivado que los precios de las viviendas hayan caído en cuatro de cada cinco ciudades en el tercer trimestre de este año, según Bloomberg. El precio medio de un inmueble se ha reducido un 9% en los últimos meses y las ventas de viviendas con hipotecas impagadas han representado, al menos, un tercio de todas las ventas, según ha comunicado la National Association of Realtors.

Sin embargo, en España, con o sin embargos, los precios se mantienen. ¿Por qué? “Las entidades están ahora mismo en estado de shock. No paran de recibir inmuebles y todavía no han reaccionado. En cualquier caso, hasta que no termine el año, los bancos y cajas no empezarán a gestionar los activos”, consideran fuentes inmobiliarias. Desde el sector financiero se muestran más pesimistas: “Las entidades no pueden bajar los precios de las viviendas que tienen en cartera. No al menos hasta que no provisionen. Y eso puede durar no menos de dos años”.

Fuente | cotizalia.com