El Renting de Equipamiento de BBVA Renting es un alquiler a medio o largo plazo que se instrumenta en un contrato mercantil de arrendamiento no financiero. Mediante dicho contrato, el arrendador (BBVA Renting S.A.), siguiendo instrucciones del arrendatario (cliente), adquiere un bien, previamente determinado por éste, cediéndole su uso por el pago de una renta periódica y durante un plazo definido. El arrendatario, a la hora de contratar, podrá elegir, como servicio adicional, la contratación del mantenimiento y/o el seguro de la renta

Las principales características del Renting de equipamiento son:

  • No inmoviliza ni consume recursos financieros.
  • Puede ser un Gasto fiscalmente deducible.
  • Contabilidad sencilla: exclusivamente se anota la renta como gasto en la cuenta de explotación.
  • Integra en uno solo, el pago de diferentes servicios que de otra forma el arrendatario debería contratar por separado. (1)
  • Al ser la renta constante por todo el período convierte el costes fijos y conocidos, otros variables y desconocidos.
  • Posibilita la renovación tecnológica de los equipos.
  • El arrendatario se beneficia de las condiciones de pago con el proveedor.

(1) Siempre que el arrendatario haya elegido incluir dentro de la cuota alguno de los servicios opcionales

El contrato de Renting de Equipamiento supone importantes ventajas y beneficios para empresas e instituciones públicas, por motivos fiscales y por las ventajas que reporta:

  • Con servicios opcionales: seguros, mantenimiento, etc.
  • Sin invertir: alquile su equipo durante un plazo adecuado a su negocio, por un importe fijo mensual, y dedique sus recursos a otras actividades.
  • Sin cargas administrativas: podrá simplificar al máximo sus tareas administrativas y contables, unificando en un solo pago los servicios opcionales elegidos complementarios del bien de que se trate.
  • Con ventajas fiscales: el renting, al tratarse de un alquiler, es considerado como un gasto totalmente deducible.
  • Mejora la estructura de balance: los bienes quedan excluidos del balance de la empresa, mejorando por tanto su fondo de maniobra, ROA y ratio de solvencia.