Los planes incluyen productos para hacer frente al encarecimiento de las hipotecas y al alza de los precios, y para financiar a autónomos y pymes

Soluciones. Es lo que necesitan los ciudadanos ante la crisis, y lo que intentan dar varias entidades financieras, que han decidido poner en marcha diversos “packs” anticrisis. Son productos que incluyen una batería de medidas y ventajas para hacer frente al encarecimiento de las hipotecas y la subida de los precios, así como para financiar a los empresarios autónomos y al pequeño comercio. Aún son escasos los bancos y cajas que ofrecen estos paquetes, aunque el número de entidades puede incrementarse a lo largo de este ejercicio.

BBVA ha lanzado una campaña destinada a ayudar a particulares y autónomos a combatir la crisis a través de una serie de productos y servicios específicamente diseñados para ellos. Destaca la “Hipoteca BBVA”, que regala 200 euros al mes durante un año a los clientes que traspasen a la entidad este préstamo ya suscrito con otro banco. Además, el titular podrá aplazar hasta un 30% del importe de la hipoteca hasta el final del crédito y hasta dos cuotas al año, con un máximo de 10 cuotas durante toda la vida del crédito, contratar una hipoteca a tipo fijo durante 25 años, o cambiar de tipo fijo a variable sin comisiones.

A los clientes que domicilien la nómina o la pensión en la entidad se les abonarán durante 24 meses las subidas del IPC en la luz, gas, teléfono fijo y móvil, y televisión de pago; además, tendrán una bonificación por el porcentaje de la inflación publicado cada mes sobre los citados recibos, con un máximo de 20 euros. El banco también proporcionará, con carácter gratuito e indefinido, una primera bonificación de 200 euros para el plan de pensiones. El paquete conlleva una cuenta corriente remunerada hasta el 3,5% para ingresar cheques y realizar transferencias gratuitas, en la que puede haber descubiertos durante siete días hasta 1.000 euros sin comisión, y con liquidación trimestral de intereses. Asimismo, dispone de acceso gratuito a tarjetas de crédito durante el primer año con una facturación superior a 1.500 euros anuales y descuentos de un 3% en gasolineras.

Caixa Catalunya comercializa el “Pack Anticrisis”, que incluye productos ideados para poder transformar la hipoteca en contrato de alquiler, o pedir anticipos de nómina o pensión de hasta tres mensualidades o seis recibos de autónomo, sin coste alguno por parte del particular. Entre ellos destaca un depósito con interés anticipado, que ofrece una rentabilidad del 6,5% TAE y se caracteriza porque abona los intereses en el momento de la contratación para favorecer la disponibilidad de dinero.

También incluye una cuenta con cobertura de paro. Así, los clientes que tengan contratado algún préstamo personal o hipotecario pueden asegurar el pago de las cuotas en caso de desempleo. Además, las compras realizadas con las tarjetas de esta entidad y que estén incluidas en el “pack” proporcionan bonificaciones en determinados comercios que pueden alcanzar el 3% de la compra.

Cajacanarias ha diseñado el “Programa Solidario” para ayudar a los más afectados por la crisis. Entre las medidas destinadas a las familias y a los desempleados destaca la oferta de reestructuración de la carga financiera, que puede llegar hasta un 50%, a través de diversas fórmulas: carencias, adaptación de cuotas a las posibilidades reales, reunificación de deudas y ampliación de los plazos de préstamos personales hasta 10 años y de los hipotecarios hasta 40 años. A las familias con mayores problemas económicos se les proporciona una moratoria en todos los compromisos de pago durante un año; asimismo, hay ayudas directas (200 euros durante cuatro meses) para las familias con rentas inferiores a 15.000 euros anuales que tengan la hipoteca contratada con la entidad. Otro punto fuerte de este programa es la ayuda directa para necesidades básicas a las familias con más de cinco miembros cuyas rentas sean inferiores a los 18.000 euros anuales y que tengan la hipoteca de su vivienda habitual contratada con esta caja de ahorros.

Por lo que respecta a los autónomos y pymes, su principal apuesta es la reestructuración de sus cargas financieras, con plazos de carencia y la ampliación de los plazos de amortización de sus compromisos de pago. Una línea de microcréditos y el apoyo a las acciones publicitarias y de promoción para las campanas de Navidad y Reyes -a través de diversas asociaciones comerciales- son otras de las propuestas contempladas en el programa solidario, que también incide en una labor de formación para trabajadores autónomos o por cuenta ajena, de comercios y pequeños y medianos empresarios a través del Servicio de Apoyo Empresarial.

Otras entidades financieras han optado por lanzar productos más competitivos sin desarrollar planes específicos:

Banco Caixa Peral ha confeccionado la “Hipoteca CERO33 Subrogación”, cuya principal aportación es el ahorro en los intereses. No tiene comisiones de estudio, de apertura, ni de amortización parcial, y el cliente puede contratarla a un plazo inferior a 45 años, si lo desea, y ampliar hasta el máximo sin necesidad de cambiar el resto de las condiciones.

Caja Astur brinda un periodo de carencia de capital e intereses durante dos años a las personas que tengan problemas económicos como consecuencia de un cambio en el mercado de trabajo. A cambio, la entidad exige que el cliente tenga una disminución en los ingresos netos de la unidad familiar, así como que no presente operaciones impagadas en la caja ni figure en registros generales de impagos.

AYUDAS A PARADOS, AUTÓNOMOS Y PENSIONISTAS

El Gobierno ha aprobado diversas medidas que afectarán a los desempleados, como poder retrasar el pago de la mitad de la cuota de la hipoteca a partir del 1 de enero de 2009 hasta el 31 de diciembre de 2010. También se podrán beneficiar de esta medida otros grupos sensibles a los efectos de la crisis económica, como los trabajadores autónomos con dificultades económicas y cargas familiares, y los pensionistas por viudedad con familiares a su cargo.

Los beneficiarios deberán abonar las cantidades aplazadas a partir de 2011, que serán prorrateadas entre las cuotas pendientes, con el límite máximo de 10 años. Para acogerse a estas medidas habrá unos topes: los créditos hipotecarios deben ser anteriores al 1 de septiembre de 2008 y estar contratados por una cuantía inferior a 170.000 euros.

Fuente | consumer.es