La bajada del precio oficial del dinero puede considerarse en primera instancia un gran regalo del Banco Central Europeo (BCE) a los hogares y empresas endeudados o que vayan a hacerlo en breve. Pero ese gesto puede quedarse en agua de borrajas si después los bancos y las cajas no lo trasladan a sus clientes. Y eso es precisamente lo que está pasando en estos momentos en España, salvo en las hipotecas vigentes que revisan su tipo de interés de manera automática de acuerdo a los movimientos del Euríbor. E incluso en este caso hay hipotecas que no van a poder disfrutar del desplome de los tipos, porque la letra pequeña de su contrato (en la que casi ningún hipotecado ha reparado) dice que nunca pagarán menos de un precio determinado por mucho que la referencia baje de ese nivel.

Con su resistencia a trasladar la caída de los tipos oficiales, las entidades cada vez tienen un margen de beneficio mayor. Su argumento es que en este momento existe un gran riesgo de que no les devuelvan lo que prestan y que, por tanto, tienen que cobrárselo a los clientes. Es la piedra filosofal de la banca: a más riesgo, más margen. Y eso en este caso supone que el precio oficial del dinero el que las entidades financieras pagan al BCE por prestarles fondos ha bajado un 65% en menos de seis meses, mientras (con datos de enero que son los últimos del Banco de España) los créditos al consumo han subido y las hipotecas y la financiación a pymes se ha abaratado sólo un 20%.

Frente a estas cifras del Banco de España, la encuesta realizada por las Cámaras de Comercio refleja que el 79,5% de las pymes han notado un aumento en el coste de su financiación, frente al 62% que lo aseguraba hace un mes. La situación ha llegado a tal punto que el 2% ha rechazado el crédito porque le parecían condiciones abusivas.

Así mueven los bancos los precios

Hipotecas
El precio de las hipotecas vivas está bajando paulatinamente gracias al Euríbor. Donde no se nota tanto la rebaja de tipos y del Euríbor es en las nuevas. La banca ha encarecido mucho los márgenes que cobra. Antes de la crisis, era fácil conseguir un diferencial de 0,35 puntos sobre el Euríbor y ahora, cuando se logra un préstamo, es difícil pagar menos de 0,75 puntos. Y, además, han subido los tipos de los primeros meses y las comisiones. Por eso, desde agosto pasado, el margen medio de la banca ha aumentado mucho en cada hipoteca.

Créditos al consumo
El ejemplo más patente de que las rebajas de tipos llegan poco o nada a los ciudadanos son los créditos al consumo. No sólo no han bajado al ritmo que los tipos del BCE, sino que se han encarecido hasta alcanzar niveles de mediados de 1996, cuando los tipos oficiales estaban en el 7,5%. Conseguir ahora uno de estos créditos es casi misión imposible y el que lo logra tiene que pagar un 11,6% de media, lo que significa que la entidad financiera le está cobrando un margen de diez puntos. Antes de la crisis, se conformaba con seis puntos.

Financiación a pymes
La Encuesta de las Cámaras de Comercio refleja que el 19% de las pymes recibe un no como respuesta cuando solicita un crédito. Las afortunadas que reciben un sí tienen que aceptar condiciones más duras que antes, tanto en intereses como en comisiones y gastos. Según los datos del Banco de España, mientras los tipos oficiales han caído 2,75 puntos, los créditos de menos de un millón de euros concedidos a las empresas se han abaratado sólo 1,2 puntos. Es el precio que cobra la banca por asumir más riesgo.

Fuente | publico.es