El «stock» de pisos sin vender en manos de los promotores inmobiliarios sigue creciendo día a día y a finales de este año los promotores calculan que tendrán en sus manos cerca de 800.000 viviendas que no han logrado colocar en el mercado.
Ante esta situación, el presidente de la patronal promotora Apce, José Manuel Galindo, planteó ayer la posibilidad de que el Estado lance una oferta pública para comprar estas viviendas y dedicarlas a políticas sociales.
El propio Galindo subrayó que esta propuesta «no ha encontrado receptividad en el Ministerio de Vivienda», extremo que fue ratificado rápidamente por los hechos. La directora general de Arquitectura y Política de Vivienda, Anunciación Romero, se encargó de responder contundentemente a Galindo. «No se ha planteado en ningún momento la compra del «stock» existente», subrayó.
Es más, Romero indicó que el Gobierno ha puesto en marcha medidas para que los promotores puedan recalificar a los distintos tipos de protección oficial las viviendas no vendidas y sugirió que los promotores «deben aprovecharlas y no dejarlas pasar».
También se mostraron molestos los promotores con la entrada de los bancos en el negocio inmobiliario y Galindo sugirió que están entrando en «competencia desleal», ya que las entidades son las que tienen que conceder los créditos que los promotores necesitan para vender sus viviendas.
Galindo se mostró partidario de alcanzar acuerdos entre los promotores y las entidades en el mismo sentido del firmado con el Banco Santander, por el que el banco se compromete a apoyar con créditos las ventas de los promotores y éstos a rebajar el precio para que sean más asequibles a los clientes.
El presidente de la Apce indicó que la patronal negocia con algunas entidades acuerdos de este tipo, aunque no desveló de qué bancos y cajas se trata.
Todo esta polémica se produjo en el día en el que el Ministerio de Vivienda presentó los resultados de la estadística de precios correspondiente al primer trimestre, que reflejan que el precio de la vivienda libre cayó un 6,8% entre enero y marzo.
Esta bajada sitúa el precio medio del metro cuadrado en 1.958,1 euros, el mismo nivel en que se encontraba en el año 2006.
Por el contrario, el precio de la vivienda protegida se elevó un 1,1% en el primer trimestre del año en relación con el año anterior.
La vivienda usada de más de dos años de antigüedad bajó de precio un 6,9% según la estadística del ministerio, mientras que la nueva se abarató en el primer trimestre un 6,5% en relación a 2008.

Fuente ABC.es