Los peritos del caso Bankia, que se han quejado en la Audiencia Nacional de que la entidad financiera no les daba la información que pidieron, extremo que ha negado el banco, tardaron un año en solicitar información al grupo financiero.

El 24 de octubre de 2012, en una providencia consultada hoy por Efe, el juez instructor del caso, Fernando Andreu, acordó oficiar al Banco de España para que procediera al nombramiento de dos peritos, que fueron designados el 4 de febrero de 2013.

A partir de ese día, los inspectores del Banco de España Antonio González Ruiz y Víctor J. Sánchez Nogueras empezaron a trabajar para la prueba acordada, aunque el 19 de marzo de 2013, el primero fue sustituido por Antonio Busquets, otro experto del supervisor.

Sin embargo, nada de supo del trabajo para elaborar el informe pericial que se les encargó, hasta concretamente el 11 de marzo de 2014, fecha en la que el juzgado remite un requerimiento de documentación, para cumplimentar en un mes, por parte de BFA-Bankia.

Ante la ingente información solicitada (33 páginas, 24 puntos y otros tantos epígrafes), la entidad financiera presentó un escrito solicitando una prórroga para aportar la documentación requerida.

Mediante providencia del juzgado de 8 de abril de 2014 se concede al banco la prórroga solicitada y se establece como fecha límite para presentar la documentación el 9 de mayo de ese mismo año.3,5 millones de datosEn ese día, finalmente BFA-Bankia entrega toda la información solicitada, entre la que se incluían casi 960 documentos electrónicos y 3,5 millones de datos sobre su cartera de créditos subestándar, aquellos con riesgo de acabar siendo morosos, según han detallado hoy a Efe fuentes de la entidad.

Por eso rechazan cualquier comentario de los peritos acerca de que el banco no colaboró o aportó la información que necesitaban, aunque otra cosa es que demandaran datos de los que ni Bankia ni ningún banco dispone.

Y es que, por ejemplo, los inspectores pedían a Bankia que señalara las debilidades que motivaron la reclasificación de cada riesgo y/o incremento de provisiones, algo que no se puede aportar porque no hay una razón individual que lleve a tomar tal decisión, sino una política general de reclasificación.

Es algo común a todas las entidades financieras, cumpliendo con la circular 4/2004 del Banco de España, y es algo que Bankia sí envío a los peritos y que en su momento pareció ser suficiente, puesto que estos expertos no requirieron información adicional, han añadido.