Entre los datos preocupantes que arroja el paro registrado mes tras mes, aparece el constante incremento de las personas con ocupabilidad baja o muy baja. Dicho con otras palabras, los parados con menor probabilidad de encontrar empleo. En marzo pasado se registraron en total 1.378.547 de parados con estas calificaciones, un 32,6% más que el año anterior.

Para determinar la ocupabilidad de un parado, el Ministerio de Trabajo establece tres criterios: estar parado más de un año, buscar empleo en un ámbito geográfico reducido (municipal, comarcal o área urbana) y demandar menos de tres ocupaciones. Si el desempleado cumple dos de estos requisitos su grado de ocupabilidad es bajo; si cumple tres es muy bajo. En este último ámbito también se encuadran los mayores de 52 años que reciben subsidio de desempleo y quienes perciben una renta activa de inserción.

Pese al gran aumento de este colectivo en el último año, el espectacular crecimiento del desempleo ha hecho que su peso específico caiga en el conjunto de parados, del 45% de 2008 al 38% actual. No en vano, el número de personas encuadradas en los epígrafes de ocupabilidad media y alta casi se ha duplicado en el último año.

Fuente | elpais.com