Los principales bancos y cajas solicitarán previsiblemente los avales que el Tesoro pone a disposición del sector por un total de 100.000 millones de euros, ya que el plazo de las emisiones, que oscila entre tres meses y cinco años, les permitirá contar con vencimientos a largo plazo y, por tanto, con más liquidez durante más tiempo, según fuentes del sector consultadas por Europa Press.

Mañana concluye el plazo, que se abrió el pasado 24 de noviembre, para que las entidades interesadas en acogerse a esta media del Gobierno puedan solicitar los avales, con lo que los bancos y cajas que tengan intención de hacerlo disponen aún de un día.

El plazo de otorgamiento de los avales finalizará el 31 de diciembre de 2009, pero las entidades sabrán si han resultado adjudicatarias antes del próximo 31 de diciembre. Las entidades podrán realizar sus emisiones hasta el 1 de julio de 2009 por un importe mínimo de 10 millones de euros y en cualquier divisa.

El plazo de las emisiones será de entre tres meses y tres años, aunque se contempla la posibilidad de realizar emisiones para cinco años. El Tesoro no cree que se realicen emisiones tan a largo plazo, pero lo cierto es que las entidades cuentan con esta opción, lo que les permitirá no tener que hacer frente vencimientos a corto plazo, disponiendo de más liquidez.

Esta medida beneficiará a las grandes entidades, ya que las más pequeñas no cuentan con emisiones a tan largo plazo, según las fuentes consultadas por Europa Press, que resaltan que los avales consituyen una garantía de liquidez, ya que las entidades disponen de la opción de realizar emisiones con el aval del Estado, pero si no la ejecutan no tiene coste alguno para ellas.

El Estado cobrará comisiones a las entidades por cada emisión que realicen, pero si no llevan a cabo ninguna, no tendrán que hacer frente a ningún coste. Es decir, las entidades pueden solicitar el aval pero reservarse la opción de emitir hasta que lo consideren oportuno, sin afrontar gastos hasta el momento justo de la emisión.

Comisiones

El Estado devengará la comisión de la emisión que haga la entidad y se cobrará “íntegramente” en el momento de realizarla. Para emisiones con vencimientos inferiores a un año, la comisión anual será fija, del 0,5% y para vencimientos superiores a un año, se aplicará la comisión fija de 0,5% más otra variable, que varía en función de los CDS (credit default swap) y de los ratings.

El Tesoro también podría permitir a las entidades acogerse a avales con cargo a los Presupuestos Generales de 2009 si la situación de los mercados lo exige, aunque, en este caso, la medida se adoptaría en consenso con el principal partido de la oposición.

Los avales pueden ser solicitados por una entidad individual o un grupo consolidado residente en España y que hayan realizado emisiones en el mercado en los cinco años anteriores a la medida, y se se asignarán entre las entidades que cumplan los requisitos y según la cuota estipulada.

Para poder optar a ellos se deben cumplir una serie de requisitos, entre los que se encuentra estar en España y contar con una cuota mínima del crédito de 1 por 1000.

El aval del Tesoro se ejecutará cuando se produzca el impago por parte de la entidad y en caso de que el Estado no pueda recuperar el importe prestado podrá acogerse a su derecho de resarcimiento, pero en ningún caso el impago conllevará que la entidades pasen a manos del Gobierno.

La medida se enmarca en los acuerdos adoptados por los países del Ecofin en octubre y que cada Gobierno debe desarrollar en sus respectivos países.

Fuente | cotizalia.com