La canibalización ha llegado a las finanzas españolas. No pocas cajas de ahorros españolas comienzan a denunciar la “competencia desleal” que están aplicando algunos bancos, aprovechando el momento de crisis financiera global, para captar a sus clientes y sus ahorros. Algunas cajas, como las valencianas, han elevado la voz y se han quejado por escrito ante los principales organismos reguladores del país. No son las únicas. Entidades de otras comunidades autónomas han transmitido a El Confidencial sotto voce la misma crítica, en un momento en el que el propio Zapatero ha abierto la veda para las fusiones de cajas.

La Federación Valenciana de Cajas de Ahorros, integrada por Bancaja, la CAM y Caixa Ontinyent, remitió recientemente a los directores de sucursales de algunos bancos y entidades de ahorros de la Comunitat y a los principales organismos reguladores del país una carta en la que denunciaba la competencia desleal que, según su criterio, esas compañías financieras han estado realizando en los últimos meses con el propósito de aumentar a su costa el volumen de depósitos, según una información aparecida en el diario Levante-emv . Entre los citados bancos y cajas se encontraban las principales entidades del sector.

La misiva también fue enviada al Banco de España, a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y a la Comisión Nacional de Competencia (CNC). El texto aseguraba que “las entidades financieras valencianas han identificado desde hace unos meses actuaciones concretas manifestadas por clientes que afirman haber sido informados por parte de responsables o empleados de su oficina de la situación económica que atraviesan estas entidades y de la conveniencia de cancelar las posiciones de pasivo mantenidas para que sean transferidas a la suya”. Además, la federación valenciana de cajas añadía que “empleados de su oficina aprovechan la actual situación para realizar prácticas absolutamente desleales, desprestigiando gravemente a entidades de la competencia. Estas prácticas podrían ser constitutivas no sólo de un acto de competencia desleal, sino que resultan nocivas para el mercado y la economía por el posible deterioro de la confianza de los clientes”, informa Levante.

Movimientos de depósitos entre entidades

Las cajas valencianas comunicaban que han puesto “en conocimiento de las autoridades competentes y organismos reguladores españoles estas actuaciones para que adopten las medidas que procedan”. Y pedían el cese inmediato de esas prácticas.

El secretario general de la Federación de Servicios de UGT-PV, Félix Fernández, ya denunció los manejos “de algunos directores de bancos y cajas” para captar depósitos de la competencia. Fernández citó la práctica de distribuir en las respectivas oficinas “bulos surgidos de Internet”. Las valencianas Bancaja y CAM estuvieron entre las damnificadas, al igual que otras firmas del sector muy expuestas al sector inmobiliario.

Estas acciones, según dijo, coincidieron con un momento en que el recrudecimiento de la crisis financiera instaló el temor en una parte de los clientes sobre la solidez de sus ahorros. Según Fernández, durante algunas semanas se ha producido un movimiento, “no muy importante”, de depósitos entre entidades. Esta dinámica, aseguró, se “ha tranquilizado” desde el momento en que el Gobierno elevó de 20.000 a 100.000 euros el máximo de ahorros por persona y entidad garantizado por el Estado. Antes de ese momento, no era infrecuente que clientes de una entidad con más de 20.000 euros abrieran una cuenta en otra firma del sector o en varias para asegurar el dinero que superaba la citada cifra. Según Fernández, esta práctica ha afectado a todas las entidades, aunque “en general las cajas han salido peor paradas”.

Via cotizalia.com