El dato de marzo, que aún no ha sido confirmado por el Banco de España, supone un recorte respecto a febrero, cuando esta tasa se elevó al 4,85% para las cajas de ahorros y al 3,44% para los bancos.

Para el conjunto de entidades, la mora se elevó al 4,13%, su nivel más alto en los últimos doce años.

Según Olavarrieta, éste es el primer “buen dato” que recibe la economía española desde hace varios meses, aunque se mostró prudente y señaló que habrá que esperar algunos meses más para ver cuál será la tendencia y si el recorte es estacional o no.

El director general de la CECA subrayó que “nunca se ha cerrado el grifo” y que “a cualquier prestatario solvente siempre se le ha concedido un crédito”.

Olavarrieta insistió en que el crédito no se está reduciendo, sino que “sigue creciendo”, aunque “a menor ritmo”, y recordó que en los últimos meses se han estado prestando 25.000 millones de euros mensuales a las empresas y cerca de 6.500 millones a las familias.

En cuanto a la reestructuración del modelo económico, apostó por “redimensionar” la red por cajas, porque, según afirmó, somos el país con “uno de los mayores índices de sucursales por habitante”, 1,1 por cada mil ciudadanos, por lo que existe un “exceso de bancalización”.

Olavarrieta achacó al Banco Central Europeo (BCE) su lentitud a la hora de reaccionar ante la crisis, al afirmar que “el problema no ha sido tanto de liquidez como de confianza”, y que se podría haber evitado si el BCE hubiera aprobado las ayudas antes de lo que lo hizo.

También destacó que en España no se ha llegado al extremo de otros países, donde ha sido necesario recapitalizar entidades y la cantidad de víctimas “ha sido enorme”, sino que ha bastado, de momento, con intervenir en la Caja Castilla-La Mancha (CCM) y no ha habido otro tipo de “damnificados”.

Asimismo, recordó que las medidas de apoyo a la banca apenas han alcanzado los 920 millones de euros, de los que 578 millones corresponden a avales y 341 al Fondo de Adquisición de Activos Financieros.

No se trata de ningún regalo a las entidades financieras, puntualizó, sino de una medida “muy conveniente” para que las entidades financieras puedan continuar con sus actividades.

Lo que sí creemos, añadió, es que debe haber un sistema que permita pensar cuál es el futuro de las entidades financieras si es que quieren seguir desarrollando el crédito.

Reiteró que la “buena salud” del sistema financiero español se la debemos a las provisiones anticíclicas “que tanto criticamos en su momento”, pero que se han demostrado muy valiosas.

Achacó la recesión al colapso del mercado inmobiliario y al estallido de la crisis financiera internacional, y recordó que los ciclos económicos siempre se repiten, por lo que después de la crisis vendrá una etapa expansiva.

De momento son pesimistas las predicciones de la CECA con respecto a indicadores como la tasa de paro, que según Olavarrieta podría alcanzar este año el 20%.

Fuente | cincodias.com