La Fundación BBVA advierte en un informe publicado hoy que el principal reto que afrontan las entidades españolas en la actual crisis financiera internacional es la subida de la morosidad, que se ha triplicado en el último año con “el negocio que gira en torno al sector inmobiliario como uno de sus factores de riesgo”. Ante este panorama, el departamento del banco afirma: “No descubrimos nada nuevo al apuntar hacia la elevada concentración de la actividad bancaria”, sobre todo de las de menor tamaño.

Las principales conclusiones del estudio indican que, en relación con la banca europea, la solidez de la banca española reside en su mayor eficiencia y rentabilidad, su elevada solvencia, su menor tasa de morosidad y su mayor nivel de provisiones. No obstante, a pesar de su fortaleza, el actual clima de incertidumbre que afecta a los mercados financieros, la ralentización en el ritmo de crecimiento económico y la desaceleración del mercado inmobiliario justifican la conveniencia de no sobrevalorar la solidez de la banca española, y aconsejan un análisis de las debilidades en este contexto”, asegura el documento.

Según ha explicado uno de los creadores del informe, el profesor de la Universidad de Valencia Joaquín Maudos, las entidades tienen “margen de maniobra” para la consolidación del sector, sobre todo en lo que respecta a las entidades pequeñas, aunque ha aclarado que en este escenario cobra importancia la regulación de las comunidades autónomas. Por este motivo, ha anticipado fusiones selectivas, más de índole internacional que doméstica, dentro del contexto de mercado único a raíz de las menores barreras a operaciones transfronterizas y de las exigencias de reducciones de costes. En cualquier caso, Mauro ha augurado que en los próximos meses el sector llevará a cabo una reducción en el número de sucursales para hacer frente a los efectos de las turbulencias.

Sin nuevas ampliaciones en el horizonte

Respecto la necesidad de que la banca española lleve a cabo ampliaciones de capital, Maudos ha aventurado que no ve “grandes ampliaciones” en el futuro, si bien ha incidido en que se trata de una decisión puntual. De este lado ha considerado “normal” que las entidades se quejen de los proteccionismos, porque saldrá peor parada en las estadísticas cuando sus fundamentales son mejores”, ha dicho en alusión a las inyecciones de capital llevadas a cabo por otros países europeos.

En este sentido, ha recalcado que la solvencia del sector “es elevada”, del 11,4% en diciembre, por lo que supera con holgura el mínimo del 8,6% exigido por Basilea, aunque es ligeramente inferior al 11,8% de la media europea, según datos de 2007, y se ve reforzada con una cobertura del 84,3% a septiembre de 2008.

El profesor recalcó además que el sistema bancario español destaca a escala internacional por presentar un elevado nivel de provisiones en relación a la morosidad, aunque ésta “ha repuntado de forma acelerada” y se ha multiplicado por tres desde diciembre (0,7%), hasta situarse en el 2,63%. “De momento la tasa es reducida desde un punto de vista histórico” ya que todavía se encuentra lejos del 8,9% al que llegó en la crisis de 1993. No obstante, el alza de los créditos dudosos, junto a la dependencia de las actividades inmobiliarias, las fuentes de financiación más caras, la costosa red de sucursales y las mayores necesidades de recursos propios son los principales retos que debe afrontar la banca a corto y medio plazo.

El sector hará un uso “muy importante” de la segunda subasta de compra de activos

El profesor de la Universidad de Valencia Joaquín Maudos, ha augurado que la banca española hará un uso “muy importante” de la segunda subasta de liquidez que se celebrará el próximo 11 de diciembre, que se celebrará después de la reunión del consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE) del día 4, en la que, previsiblemente, se recortarán los tipos de interés, actualmente en el 3,25%, tal y como ha dejado entrever el instituto emisor europeo y dan por descontado los analistas.

De la misma forma, Maudos se ha referido al aval del Tesoro para realizar nuevas emisiones que las entidades financieras podrán solicitar hasta el próximo miércoles día 3, y que pone a disposición de las entidades un total de 100.000 millones euros este año. “Los avales despejarán el problema fundamental de confianza”, ha añadido. En su opinión, los mecanismos facilitados por el Gobierno contribuirán a reactivar la actividad bancaria, ya que los créditos al sector privado crecen a menor ritmo, tanto por el descenso de la demanda de crédito como por el hecho de que la banca “eleva el listón en la concesión” ante la incertidumbre que presenta el panorama actual.

Fuente | elpais.com