El grupo fantasma que dijo tener interés por comprar un 20% del Banco Popular acabará en los tribunales. La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha remitido a la Fiscalía los indicios de delito de manipulación de mercado (artículo 284 del Código Penal) que ha encontrado en las falsas noticias y anuncios sobre el supuesto interés de un imaginario grupo mexicano por comprar acciones del Popular a través de la sociedad instrumental Blueprime. El rumor se hizo circular cuando el Grupo Hispania, controlado por el empresario Trinitario Casanova, se vio atrapado por la caída en Bolsa de las acciones del Popular. Casanova había comprado esas acciones (un 3,5% del capital) mediante un crédito en el que la garantía eran las propias acciones.

En junio, justo cuando la caída en Bolsa del Popular hacía inminente la amenaza de la ejecución de la prenda, un diario gratuito (que había tenido negocios con las empresas de Casanova) publicó la falsa noticia de que un grupo inversor mexicano liderado por el empresario Tomás Milmo iba a lanzar una OPA para hacerse con la mayoría del Banco Popular. Algún otro medio dio credibilidad a que había un acuerdo prácticamente cerrado de Milmo con accionistas como Nicolás Osuna o Américo Amorim, entre otros.

Esas falsas noticias, desmentidas por sus supuestos protagonistas, hicieron subir las acciones del Popular en Bolsa y evitaron la ejecución de las garantías del préstamo de Casanova. La CNMV pidió explicaciones y finalmente sólo el propio Casanova dijo estar negociando con “un grupo inversor mexicano” no identificado la venta de sus acciones. Según se iba desmontando la versión inicial, las acciones volvieron a caer.

A finales de junio, Casanova y una sociedad recién constituida con un capital mínimo llamada Blueprime comunicaron un acuerdo de venta del 3,5% del Popular a 14,2 euros por acción. El acuerdo era papel mojado, pues estaba sujeto a condiciones aparentemente imposibles de cumplir.

Blueprime decía estar en negociaciones avanzadas con varios accionistas (no decía quiénes, cuántos ni qué porcentaje controlaban) para comprarles sus acciones, y aseguraba estar interesado en comprar el 20% del Banco Popular a un precio muy superior al que cotizaba en Bolsa.

La conclusión de la CNMV -que cometió el error de publicar como hecho relevante un folio sin membrete ni firma, que afirmaba ese intento de compra- es que todo fue un montaje para impulsar la cotización y que Blueprime carecía de “la financiación y el asesoramiento necesarios para esta operación”.

Tras desmontarse la historia, Casanova acabó vendiendo sus acciones del Popular con fuertes pérdidas (la mayoría ejecutadas por los bancos acreedores) y todo el Grupo Hispania.

Fuente | Elpais.com