La Caixa se ha reforzado en el último año en sus principales compañías participadas, la mayoría de ellas agrupadas en Criteria, aprovechando que las acciones están baratas por la caída de las cotizaciones en que ha derivado la actual zozobra financiera, que se ha traducido en la evaporación de 11.007 millones de plusvalías latentes de la cartera de la caja de un año a otro.

La primera caja de ahorros invirtió en 2008 un total de 4.082 millones de euros en nuevos bocados accionariales en tres de sus joyas tradicionales -Gas Natural (37,49%), Abertis (25,04%) y Aguas de Barcelona (Agbar, 44,10%)-; en su apuesta bancaria en Portugal (BPI, 29,38%), Hong Kong (Bank of East Asia, 9,86%) y el continente americano (Inbursa, 20%); y también en la ampliación de capital de la firma de servicios inmobiliarios Servihabitat (controlada al 100% y en la que inyectó en verano 500 millones). Así se desprende del Informe Anual de Gobierno Corporativo de la entidad.

Entre los pesos pesados de la cartera, la entidad ha rebajado su participación en Telefónica del 5,44% al 5,01% (con una desinversión neta de 387,9 millones), y se ha mantenido estable en la petrolera Repsol, pese a que la caja reconoció en su día haber negociado su venta con la rusa Lukoil (luego se replegó). Ayer, el presidente de La Caixa, Isidre Fainé, dijo sentirse “cómodo” en Repsol, que es “lógico” que haya conversaciones y que ahora “no hay nada previsto”.

Fainé se pronunció en estos términos durante la presentación de los resultados de la entidad en 2008, que, en el actual y “complejo” entorno, calificó de “muy satisfactorios”. La Caixa ganó 1.802 millones, un resultado que arroja una caída del 27,6%. Este resultado es producto de la ausencia de ganancias por la venta de participadas (en 2007 había obtenido 360 millones). En 2008, la caja contabilizó 414 millones en atípicos (260 millones de ellos netos), y se han destinado todos a reforzar las provisiones para los malos tiempos, para elevarlas a 1.031 millones. A esta cifra, la entidad que dirige Juan María Nin sumó 357 millones más (250 netos) para cubrirse ante riesgos futuros.

El avance de la morosidad, que se multiplicó por cuatro hasta el 2,48%, en un ejercicio en el que la caja sacó pecho con su potencia comercial y en el que el beneficio recurrente creció un 2% hasta los 2.052 millones, explican este ejercicio de prudencia. La cobertura ha descendido a un 66%, pero la cobertura con garantía real es del 129%. La Caixa maneja una previsión de morosidad del 6%.

Durante su presentación, Fainé espetó: “No necesitamos que nos estimulen para dar crédito”, ante las acusaciones del Gobierno y de empresarios de que el sector financiero ha cerrado el grifo. Los créditos crecieron, en su caso, un 9% (un 7,8%, los del sector privado, y un llamativo 82,7%, los del público).

La entidad, que mantendrá en 500 millones los recursos para obra social y cuya red podría encogerse en 150 oficinas, admitió que, “por prudencia”, la crisis está condicionando sus planes de compras bancarias “pese a los precios irrisorios”. El informe de gobierno corporativo recoge el sueldo del presidente de La Caixa en 2008, 2,64 millones. Y también los créditos a partidos. Destaca la deuda de CiU (16,10 millones), Iniciativa Verds (11,24 millones), PSC (7 millones), PSOE (3,78 millones) y PP (2,28 millones). IU arrastra un impagado de 112.000 euros, y Unió (UDC), de 296.000.

Fuente | elpais.com