Reclama una “reducción de las cotizaciones sociales” que sitúe a las empresas en una situación “más favorable”

El asesor económico de la Asociación Española de Banca (AEB), Federico Prades, pronosticó hoy una situación “muy complicada en el sector financiero español” con una “inexorable reducción” del volumen de crédito. Además, reclamó una “reducción de las cotizaciones sociales” como fórmula para situar a las empresas en una situación “más favorable”.

Según explicó en una conferencia titulada ‘La economía española ante la crisis financiera global’ organizada por la Cámara de Comercio de Bilbao, Prades destacó que uno de los “puntos fuertes” de la economía española es “la situación confortable de las instituciones financieras”. “Es un sistema saneado, sólido, competitivo, bien gestionado, mérito de las crisis bancarias precedentes”, dijo.

Además, destacó que se trata de una banca tradicional, que no se encuentra “contaminada” por activos tóxicos, y es “rentable, eficiente y aprovisionada”. “Aunque el índice de morosidad ha repuntado brutalmente, pero se mantiene en niveles óptimos, del 1 por ciento”, dijo.

A estas características, añadió que “de momento” no ha tenido que ser “rescatada por ninguna institución pública”, como sí ha ocurrido en otros paises, si bien advirtió de que “está siendo bastante castigada” porque se mantiene el bloqueo de los mercados internacionales, con el “agravante” de que España es “un demandante neto de capital en el exterior”.

“Esto -indicó- complica las cosas, en el sentido de que, pese a este buen punto de partida, vamos a asistir, inexorablemente, a una reducción del volumen de crédito, vamos a tener mayores costes de financiación, un incremento de la morosidad, es decir, una situación muy complicada en el sector”.

ESPAÑA

Defendió que los 15 años de crecimiento continuados de la economía española y los “avances muy importantes en el proceso de convergencia con los países del entorno” le hace estar “más preparada para afrontar los problemas que en el pasado”.

Sin embargo, afirmó que antes de 2007 ya existían “desequilibrios y desaceleración del crecimiento” relacionados con el matenimiento de un diferencial de precios y costes “desfavorables”. También se había registrado un grado de endeudamiento en las familias y empresas que “se tradujo en una elevada necesidad de financiación”.

Otro factor “alarmante” fue la creación de “una burbuja inmobiliaria” de “gran tamaño” que “no se sabía muy bien “cuándo iba a reventar”. “Todo esto se agrava por la crisis internacional”, precisó.

En su opinión, “los datos son claramente alarmantes”, y, en este sentido, citó la perspectiva de la evolución del PIB, el desplome de la demanda interna o un mercado laboral “claramente preocupante”. También alertó sobre la “reducción” del margen de actuación de la Administración, debido al “vuelco” recibido por los Presupuestos, que no preveían una situación “tan desfavorable” en la fecha de su elaboración.

En su opinión, el aspecto “más favorable” es el endeudamiento público, cifrado en el 35 por ciento, lo que le permite una capacidad de endeudarse “superior a otros países”. Todo este panorama refleja “un deterioro muy marcado, muy inetnso y muy rápido de los principales indicadores”.

Prades afirmó que las perspectivas futuras arrojan “un grado de incertidumbre brutal” que indica que “vamos hacia menos crecimiento y menos empleo”.

REFORMAS ESTRUCTURALES

La desfavorable coyuntura económica no debería impedir, a su juicio, acometer “reformas” que acaben con la “rigidez” del mercado español, sino que debería ser un incentivo para llevarlas a cabo. En este sentido, citó las referentes al mercado laboral, “sin que suponga abaratar el despido”, la negociación colectiva, “que no puede ser café para todos” o las fórmulas de contratación.

Advirtió, no obstante, que “por muy bien que se hagan las cosas”, España pasará por una situación “bastante comprometida” en la que “hará falta imaginación”.

Prades adelantó algunas de sus sugerencias, entre las que propuso la “reducción de las cotizaciones sociales” para situar a las empresas en una situación “más favorable”, o, incluso, “el incremento del IVA”. “Sería -aclaró- una medida de apoyo a la actividad empresarial”.

Además, sugirió convertir la prestación por desempleo en “salario”, de forma que el que la perciba ofrezca “una contraprestación, en instituciones sin ánimo de lucro”. “Se podrían -dijo- diseñar planes integrados por un periodo de tiempo determinado”.

Fuente | europapress.es