La agencia de calificación de riesgo crediticio Fitch cree que el modelo actual del sistema sanitario supone un serio problema para el crecimiento del país, y que es necesario abordar esta situación para evitar que continúen desequilibrios financieros derivados de las obligaciones en materia sanitaria por parte del estado.

Fitch lo ha indicado en un estudio realizado recientemente en el que se hace hincapié en la rigidez de este gasto. Aproximadamente un 40% de la partida presupuestaria de las comunidades autónomas va a parar a la sanidad, con el consecuente riesgo que supone para el rendimiento en el gasto de las mismas.

Así pues, desde la agencia de calificación de riesgo crediticio se asegura que en el periodo de tiempo comprendido entre los año 2009 y 213, la recaudación de las comunidades autónomas regidas bajo el régimen común de financiación redujeron la recaudación en un 17,1%, mientras que el gasto en materia de sanidad se contrajo un 11,5%.