“Desde la perspectiva actual puedo decir que no nos sumaremos a él porque somos fuertes”, dijo Josef Ackermann

El presidente del Deutsche Bank, Josef Ackermann, se reafirmó hoy en su negativa a recurrir al fondo de rescate bancario del gobierno alemán.

“Desde la perspectiva actual puedo decir que no nos sumaremos a él porque somos fuertes”, dijo hoy Ackermann en una entrevista con la segunda cadena de televisión pública alemana «ZDF».

Ackermann, quien recientemente cosechó duras críticas del gobierno por haber asegurado que se “avergonzaría” si tuviera que recurrir a las ayudas estatales, insistió hoy en que su entidad no las requiere porque pese a la actual crisis, ha logrado beneficios.

Pese a todo, el banquero, quien participó en el diseño del paquete de rescate de cerca de 500.000 millones, felicitó al gobierno de Angela Merkel por haber reaccionado con rapidez ante la crisis.

“Necesitamos un sistema financiero estable y los bancos que están en situación más débil, necesitan ayuda cuanto antes”, señaló.

En su mensaje de vídeo semanal difundido el sábado, Merkel emplazó nuevamente a la banca privada a utilizar el paquete de rescate.

La inmensa mayoría de los bancos ha evitado hasta ahora recurrir a los 400.000 millones de avales públicos o los 80.000 millones de euros de inyecciones de capital, bien por temor a ver dañada su reputación o para evitar que el Estado tenga voz en la política empresarial.

El plan aprobado recientemente por el gobierno obliga a los bancos que se acojan a las ayudas directas a no arrojar dividendos durante el periodo de crisis, a no pagar bonificaciones y a limitar los salarios de sus ejecutivos a 500.000 euros anuales.

El ministro de Finanzas, Peer Steinbrück, se mostró hace unos días convencido de que a lo largo de la próxima semana una serie de institutos acabarán solicitando las ayudas.

Entre ellos, aseguró Steinbrück, habrá también algunos bancos que hasta ahora han asegurado públicamente que no recurrirán al programa.

Según los medios alemanes, entre los bancos privados se baraja la posibilidad de solicitar la ayuda en una acción concertada, de forma que ningún instituto vea afectada su reputación más que otro.

Fuente | lavanguardia.es