Después de años de subidas, el precio de la vivienda cede de verdad a la crisis: en enero cayó un 10,1% respecto al mismo mes de 2008, la primera bajada interanual de dos dígitos desde que la sociedad de tasación Tinsa registra este dato (2002).

La cifra constata la tendencia a la baja del mercado inmobiliario español, que previsiblemente continuará a lo largo del año. Las estimaciones de la tasadora señalan que, de continuar así, el precio de la vivienda podría depreciarse otro 10% en 2009. Esto supondría que en enero de 2010, las viviendas valdrían un 20% menos del precio al que se vendían a comienzos de 2008.

El descenso en el precio de los pisos fue más acusado en la costa mediterránea, en la que la caída del precio de la vivienda llegó al 12,6% el mes pasado respecto a enero de 2008, mientras que Baleares y Canarias tuvieron una bajada menos intensa: un 8,2%. En las capitales y las grandes ciudades, el descenso se aproximó a la media.

Además, el stock de viviendas sin vender sube y presiona a la baja los precios: Tinsa calcula que a finales de 2009, el excedente de pisos terminados sin vender alcanzará el millón y medio. El año pasado ya acabó con un stock cercano a 930.000 viviendas, según estimaciones de la tasadora.
Problemas con las hipotecas

Mientras, los problemas con el pago de las hipotecas continúan. Un informe del Consejo General de Colegios Oficiales de Agentes de la Propiedad Inmobiliario (API) denuncia que más de la mitad de las hipotecas que fueron solicitadas por personas solventes durante 2008 fueron rechazadas por las entidades financieras.

El consejero de comunicación de API, Germán Navarro, aseguró que este dato asciende hasta el 80% en algunas zonas, como Levante. El motivo principal: la restricción en la concesión de créditos, motivada por las mayores exigencias de los bancos ante la subida de la morosidad.

Para evitar la paralización de la concesión de créditos, los agentes de la propiedad inmobiliaria pidieron ayer al Gobierno que financie una parte del importe de los préstamos hipotecarios que los bancos concedan a los nuevos compradores de vivienda, siempre y cuando adquieran el piso para uso propio o para su alquiler con una renta controlada.

Fuente | publico.es