Aguirre, que participó hoy en el ”XVI Encuentro del Sector Financiero” organizado por ABC y Deloitte, vaticinó que la caída de precios de la vivienda que no se haya registrado ya “se tiene que producir de forma muy próxima”, y calculó que existen un millón de viviendas sin vender.

Asimismo, pronosticó que a corto plazo se producirá una mayor participación de las entidades financieras en el capital de las empresas del sector inmobiliario, pero dentro de tres o cuatro años, cuando se restablezca la normalidad de los mercados, bancos y cajas saldrán del accionariado de los promotores.

En este sentido, el director general de Ibercaja concretó que los promotores que sobrevivan a la crisis del ladrillo estarán mas capitalizados y menos apalancados que en tiempos pasados, y contarán con una financiación selectiva que exija un grado de comercialización previa de las promociones mayor que el registrado en épocas anteriores.

Por otro lado, Aguirre sostuvo que el sector financiero volverá a la ortodoxia en la concesión de créditos, por lo que será difícil que los clientes obtengan un crédito hipotecario por importe igual o superior al 80% del valor de tasación de la vivienda, o que la cuota hipotecaria supere el 35% de los ingresos netos del solicitante.

Fuente | cincodias.com