Todo vale con tal de incentivar el consumo. Cualquier medida es adecuada si sirve para dar liquidez a los ciudadanos en un momento de crisis como el actual, aunque eso ponga en riesgo la supervivencia del modelo de previsión social complementaria. Y prueba de ello es la última propuesta de la Dirección General de Seguros, que depende del Ministerio de Economía y Hacienda, para dar mayor liquidez a los planes de pensiones.

El Gobierno pretende permitir el rescate de los ahorros acumulados en los planes de pensiones cuando el titular del plan, su cónyuge, sus padres o sus hijos estén en paro durante un periodo continuado de al menos seis meses, siempre que ya no estén cobrando una prestación. También se puede rescatar cuando el partícipe o alguno de sus familiares directos se vean afectados por una enfermedad grave. Así lo recoge el borrador de real decreto por el que se modifica el Reglamento de los Planes y Fondos de Pensiones, y que Seguros llevará hoy a la Junta Consultiva.

La normativa actual permite cobrar el plan de pensiones en casos de enfermedad grave o paro de larga duración del titular, entendiendo por larga duración 12 meses continuados de desempleo, y de hecho muchos partícipes se acogen a esta posibilidad. Durante 2007 un total de 5.840 partícipes rescataron 44,2 millones de euros, según los últimos datos disponibles en la Dirección General de Seguros.

La intención del Gobierno con su nueva propuesta es hacer más líquidos estos productos de ahorro a largo plazo, y permitir que familias en apuros puedan rescatar este dinero, pero al flexibilizar tanto los requisitos para poder liquidar los planes, se pone en peligro la capitalización de los fondos de pensiones y la propia esencia de los sistemas de previsión social complementaria, según denunciaron a ABC las gestoras consultadas, así como los sindicatos mayoritarios, UGT y CC.OO. y el Instituto de Actuarios.

En un momento como el actual, en el que hay 3,3 millones de parados y con una tendencia al alza, es más que posible que en muchas familias trabajen los dos cónyuges, pero alguno de los hijos esté en paro. Pero es que el borrador de decreto que ha elaborado el Ministerio de Economía no sólo recoge la posibilidad de rescatar el plan si el cónyuge o los hijos está en paro, sino también si es alguno de los padres quien está en paro, aunque no vivan en el domicilio de sus vástagos, lo que prácticamente abre la puerta a que los casi 10 millones de ciudadanos que tienen un plan puedan rescatarlo en los próximos meses o incluso años.

Planes de empresa

La norma que ha elaborado el Ministerio establece que en el caso de los planes de pensiones de empleo, cuando es la empresa la que hace aportaciones por sus trabajadores, deben ser las comisiones de control de estos planes quienes decidan si dejan o no rescatar el dinero acumulado cuando se produzcan estas situaciones. Carlos Bravo, responsable de fondos de pensiones de Comisiones Obreras, explicaba a ABC que esta medida, que calificó de «disparate», acaba con la esencia de los sistemas de pensiones, que es generar ahorro para complementar la pensión pública, y además pone en un brete a los representantes de empresarios y trabajadores en las comisiones de control, ya que sus compañeros probablemente les presionen para poder llevarse el dinero, aunque esto suponga un grave perjuicio para la rentabilidad del plan en su conjunto y de los trabajadores que quieran seguir ahorrando para su jubilación.

CC.OO., al igual que UGT, expresarán hoy a Seguros el rechazo a esta propuesta, aunque sí creen razonable introducir algo más de liquidez en estos productos de ahorro en casos de dificultad de las familias.

También es muy crítico con el proyecto gubernamental el Instituto de Actuarios. «No estamos de acuerdo con él. Es una oportunidad política y no técnica», aseguraron a ABC fuentes del Instituto. A su juicio, además, es inviable permitir estos rescates en los planes de pensiones de empleo.

Unespa, la patronal del seguro, e Inverco, la de los fondos de pensiones, no se muestran tan beligerantes con el decreto del Gobierno. «Todo lo que sea añadir flexibilidad a estos productos de ahorro nos parece positivo», asegura a ABC el director general de Inverco, Angel Martínez Aldama. Reconoce, sin embargo, que la propuesta incluye algunas situaciones de flexibilidad excesiva. Y es que se se puede dar el caso de familias en las que todos los miembros estén trabajando y un hijo que tenga un contrato temporal se quede en el paro, con lo que el padre o la madre podrían rescatar el plan.
Desde Inverco, eso sí, se pide un mejor trato fiscal para estos productos de ahorro, de modo que se distinga entre la parte que es aportación y lo que son intereses generados y que éstos tributen al 18%.

También Unespa prevé dar su opinión favorable a la nueva normativa, aunque pedirá que se dé el mismo trato a los planes de pensiones individuales que a los de empresa, de modo que no quede en manos de las comisiones de control de cada plan la decisión de permitir o no el rescate en estas circunstancias.

Sindicatos, patronales, consumidores, actuarios y expertos darán hoy su opinión a la Dirección General de Seguros sobre la nueva norma que ha redactado, y las opiniones están divididas, aunque prácticamente todos coinciden en que son excesivos los supuestos de liquidez que se pretenden permitir.

También hay un acuerdo bastante generalizado en que la Hacienda Pública será una de los principales beneficiarios de esta medida. El rescate de los planes de pensiones en forma de capital, permite una reducción del 40% de lo ahorrado antes del 1 de enero de 2007. Sin embargo, si son cantidades elevadas, los partícipes pueden llegar a pagar hasta un 23% del dinero que rescaten.

Entre los expertos consultados por ABC también hay coincidencia en que la excesiva liquidez de los planes es pan para hoy y hambre para mañana y puede dar al traste con la cultura del ahorro a largo plazo que se ha pretendido instalar en España y cuyo objetivo era lograr un complemento a las pensiones públicas.

Fuente | ABC.es