El plan de gestión que ha aprobado hoy la asamblea general de Caja Burgos para el año 2009 no tiene en cuenta la posibilidad de integración junto a las otras cinco cajas de Castilla y León, ha informado el presidente de la entidad, José María Arribas al término de la asamblea general ordinaria.

En declaraciones a los periodistas, Arribas ha explicado que “no se puede supeditar el estudio y la planificación de las líneas estratégicas a algo que aún no está aprobado”.

Aunque la integración de las cajas no figuraba en el orden del día de la asamblea ordinaria de Caja Burgos, la mayor parte de las intervenciones de los consejeros en el turno de ruegos y preguntas se ha centrado en este asunto, lo que ha originado el retraso de más de una hora sobre el horario previsto para la finalización de la asamblea.

Aunque no ha ofrecido detalles sobre el contenido de las intervenciones, que se han realizado a puerta cerrada, Arribas ha señalado que a grandes rasgos han mostrado la “preocupación” por el proceso y han pedido rigor para el análisis de cualquier planteamiento.

Los miembros de la asamblea también han pedido que antes de tomar cualquier decisión se piense “especial y únicamente” en la viabilidad de la caja y la sociedad a la que sirve.

El presidente de Caja Burgos, que preside también la Federación regional de cajas de ahorro de Castilla y León, ha asegurado que todos los directivos de las cajas de ahorro de la Comunidad disponen ya del borrador de protocolo que se llevará en las próximas fechas a cada uno de sus órganos de gobierno para estudiar las consecuencias que tendría su aplicación sobre cada una de estas entidades.

En este sentido, ha precisado que la reunión que la Federación regional de cajas de ahorro celebrará el 22 de diciembre servirá para elaborar un calendario de trabajo a partir de las posturas de cada entidad.

En cuanto a las previsiones de Caja Burgos para el cierre de este ejercicio, el director general de la entidad, Leoncio García, ha considerado que sería “demasiado aventurado” realizar en este momento una previsión de resultados debido a las actuales circunstancias.

En este sentido, ha detallado que existe la posibilidad de que antes de cerrar el ejercicio se ejecute alguna plusvalía, lo que “sería un movimiento voluntario pero influiría claramente en los resultados”.

En la parte negativa, el director de Caja Burgos ha advertido de que el estado de morosidad podría variar porque en algún momento podría caer en mora algún gran cliente de la entidad.

Sin embargo, Leoncio García sí ha apuntado como previsiones para el cierre de este ejercicio el crecimiento del crédito a la clientela en el siete por ciento, hasta llegar a 8.800 millones de euros, y un aumento del cuatro por ciento en la captación de depósito, que superará los 5.000 millones de euros.

También el margen financiero registrará un crecimiento de entre el seis y el siete por ciento y el margen ordinario crecerá el dieciséis por ciento, mientras los gastos registrarán un aumento del once por ciento.

Fuente | soitu.es