Con la llegada del nuevo año, las grandes entidades han metido la tijera a la rentabilidad de los depósitos. Los intereses que los bancos ofrecen por los ahorros ya no son lo que eran meses atrás y, además, todo apunta a que seguirán bajando en los próximos meses, según los expertos. No obstante, todavía conservarán cierto atractivo en el futuro más cercano frente a otras opciones y aún no habrá que devolver el dinero al calcetín.

Si, por ejemplo, decidimos ingresar una cantidad superior a 10.000 euros en un depósito a tres meses de ING Direct, el tipo de interés será de un 3% en comparación con el 3,25% que ofrecía en diciembre. La entidad también ha recortado el tipo de interés de su cuenta naranja del 6% TAE (Tasa anual equivalente) que ofertaba en Noviembre al 5,25%. Mientras tanto el depósito de bienvenida de Openbank, que ofrecía una rentabilidad del 11% a mediados de 2008 ahora está en el 7% TAE. Otra opción de ahorro que ha visto reducida su rentabilidad ha sido la cuenta superior de Caja Madrid, ya que a finales de año estaba en el 4,5% y ahora está en el 3,25%, lo mismo que ofrece la cuenta oro creciente de Banco Popular, que hace unos meses ofertaba el 5%.

Entre las razones de esta caída está la política de recorte de tipos de interés seguida por los bancos centrales para enfrentar la crisis. “Si los bancos no son capaces de trasladar las bajadas al dinero que capta irían a la ruina”, afirma Lucas Monjardín, director de inversiones de Capitalatwork. La caída del Euribor, que sirve de referencia en algunos depósitos, también ha restado margen a las entidades.

El abaratamiento del precio del dinero no es la única causa. Aunque los problemas de liquidez en el sector financiero no han desaparecido, las atractivas condiciones que ofrecían los bancos meses atrás parecen haber surtido algo de efecto. “El volumen que han captado las entidades ha sido importante y tienen menos necesidad de captar pasivos”, declara Félix López, director de Atlas Capital.

El resultado es que los ‘sobretipos’, el margen sobre la tasa de intervención de los bancos centrales, se han reducido, y en los escaparates de las entidades ya es raro que la rentabilidad ofertada llegue al 6%. Ante esta situación, y dado que ese margen otorgado por los bancos “se carga a la cuenta de resultados, prefieren enfocarse en otros productos”.

La caída continuará en la medida en que las autoridades recorten aún más los tipos del dinero que prestan a los bancos, tal y como prevén los analistas. De esta forma, la rentabilidad podría situarse “entre el tipo de intervención y 150 puntos básicos por encima aproximadamente”, según Félix López. Por su parte, Monjardín concreta cree que el interés para los depositantes caerá al 2%.

Alternativas

Aunque, de momento, las rentabilidades que ofrecen los depósitos sean de las más atractivas para los ahorradores, hay otras opciones interesantes. Monjardín sugiere acudir, siempre de “forma diversificada”, a las emisiones de bonos que realizan algunas entidades que tienen una deuda menor que otros bancos. Los plazos son mayores y hay que seleccionar bien, pero el tipo de interés está en algunos casos tres puntos por encima de los bonos del Estado.

En cambio, “la visibilidad en otros activos de renta fija o renta variable es menor”, señala Félix López. La Bolsa cerró 2008 con una caída anual del 39% y el 2009, que será el año de la recesión según las previsiones, trae más incertidumbre todavía. Por otra parte, la rentabilidad media de los bonos a cinco años es más baja en comparación con los depósitos y apenas sobrepasa el 2,2%.

Mientras esta “parálisis” persista, <>no es previsible que haya un gran movimiento de los ahorros. Por otra parte, una persona que ya haya contratado un depósito con unos intereses determinados no notará el cambio a no ser que venza el plazo del contrato.

Sí predice que la situación cambie a medida que despierte “el apetito por el riesgo”, algo que sucederá cuando “haya tres o cuatro meses de estabilidad bursátil o de ligeras subidas”.

Fuente | elmundo.es