La salida de Francisco González de la presidencia de BBVA le costaría en estos momentos muy cara a la entidad. Mucho más cada año que pasa. Si el grupo decidiera prescindir de sus servicios durante 2009, tendría que abonarle 93,7 millones de euros, a no ser que el despido fuera procedente.

Esta cifra es 23,2 millones más alta que la que hubiera recibido en caso de cese el año pasado. Ese incremento se debe, principalmente, a que cada año es mayor la cifra que tiene acumulada en su plan de pensiones (en 2008 aumentó en 11,2 millones, hasta 72,55 millones) y a que, según se va acercando a la edad de jubilación, le corresponde una mayor cuantía de ese plande pensiones.

En todo caso, González anunció el año pasado que renunciaría a su indemnización por cese a partir de 2010. Por tanto, si deja la entidad después de este año, se conformará con su plan de pensiones y no ejercerá su derecho a percibir cinco años de salario como indemnización.

En el caso del consejero delegado, José Ignacio Goirigolzarri, su despido costaría a BBVA en estos momentos 68,7 millones. El ejecutivo tiene acumulado en su plan de pensiones 52,5 millones.

BBVA informó ayer también de que ha reducido un 10% la retribución variable que corresponde a sus consejeros ejecutivos con cargo a los resultados de 2008. Esa decisión, tomada con criterios de prudencia, supone en la práctica que la retribución ordinaria del presidente ascendió el año pasado a 5,34 millones (un 5% menos que el año anterior), en tanto que la del consejero delegado, José Ignacio Goirigolzarri, se situó en 4,29 millones (un 5,5% menos).

No obstante, la retribución total de ambos (incluido el plan de incentivos que les toca cobrar una vez cada tres años) creció más de un 50% en el año, ya que González recibió acciones valoradas en 3,3 millones y Goirigolzarri, en 2,78 millones. Eso eleva a 8,64 millones los ingresos del presidente y a 7,1 millones los del consejero delegado. En total, los 2.200 directivos del banco han recibido, con cargo al mismo plan, títulos valorados en 100 millones.

Una vez finalizado el programa de incentivos 2006-2008, la entidad ha aprobado uno nuevo para otros tres años, gracias al cual repartirá entre sus altos cargos hasta 15 millones de acciones, cuyo precio actual en el mercado es de 109 millones.

Fuente | publico.es