Según la entidad, las perspectivas económicas siguen rodeadas “de un grado excepcionalmente elevado de incertidumbre”

Durante los próximos trimestres persisitirán la debilidad económica mundial y la fuerte atonía de la demanda en la zona del euro, advirtió el Banco Central Europeo (BCE) en su boletín de diciembre.

El BCE, que en su última reunión redujo la tasa principal de interés en otros 0,75 puntos, añadió que la recuperación se producirá gradualmente “apoyada en el descenso de los precios de las materias primas y en el supuesto de una mejora del entorno exterior y un debilitamiento de las tensiones financieras”.

Los expertos del sistema euro prevén un crecimiento anual del Producto Interior Bruto (PIB) de entre el 0,8 y el 1,2 por ciento en el 2008, de entre el -1,0 y el 0,0 por ciento en el 2009, y de entre el 0,5 y el 1,5 por ciento en 2010. Estas cifras representan una importante revisión a la baja respecto a los pronósticos iniciales.

Según el BCE, las perspectivas económicas siguen rodeadas “de un grado excepcionalmente elevado de incertidumbre”.

Los riesgos para el crecimiento económico apuntan a la baja y están relacionados principalmente con la posibilidad de que las turbulencias de los mercados financieros tengan un efecto mayor sobre la economía real, con la preocupación por las presiones proteccionistas, y por una posible evolución desordenada como consecuencia de los desequilibrios mundiales, explicó en su boletín.

En ese sentido, el guardián del euro subrayó que es “esencial” que todas las partes interesadas contribuyan a sentar “bases sólidas para una recuperación sostenible”.

Así, para reforzar la confianza en el sistema financiero y contribuir a evitar restricciones en la oferta instó a aplicar “sin dilación” las “significativas medidas de apoyo” anunciadas por los gobiernos.

La autoridad financiera europea señaló también que desde su última reunión ha observado una nueva disminución de las presiones inflacionistas. Para el futuro prevé que las tasas de inflación sean compatibles con la estabilidad de precios.

Según explicó, el descenso de las tasas de inflación se debe principalmente a la disminución de los precios de las materias primas y a la considerable desaceleración de la actividad económica.

No obstante, subrayó que el grado de incertidumbre sigue siendo “excepcionalmente elevado”, por lo que continuará manteniendo las expectativas de inflación “firmemente ancladas en niveles compatibles con su objetivo a medio plazo”, a fin de apoyar el crecimiento sostenible y el empleo, y contribuir a la estabilidad financiera.

“El Consejo de gobierno seguirá realizando un seguimiento muy atento de todos los factores durante las próximas semanas”, se recalcó en el boletín.

El banco presidido por Jean-Claude Trichet afirmó también que desde septiembre se viene observando una intensificación y generalización de las perturbaciones del mercado financiero y advirtió de que las tensiones se han transmitido cada vez más del sector financiero a la economía real, “y la economía mundial en su conjunto siente sus efectos adversos”.

Así, en la zona euro, se han materializado algunos de los riesgos a la baja para la actividad económica y en el tercer trimestre se dio una contracción del 0,2 por ciento del crecimiento intertrimestral del PIB, según la primera estimación de Eurostat.

Los datos de las encuestas disponibles y los indicadores para octubre y noviembre apuntan a que la actividad económica continúa su debilitamiento en el cuarto trimestre del 2008, concluyó el BCE.

Fuente | lavanguardia.es