Pronostica que este año se entrará en recesión y que la economía seguirá cayendo en 2009 | Señala que el déficit del PIB podría acercarse al 3% en diciembre

El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, considera “evidente” que las previsiones macroeconómicas de los Presupuestos Generales del Estado para 2009 han quedado “desfasadas”, tanto en la evolución del crecimiento como en el déficit, que podría acercarse al 3% este año.

En su comparecencia ante la Comisión de Presupuestos del Senado, Fernández Ordóñez puso de manifiesto que la situación presupuestaria en España se está deteriorando con rapidez, lo que contribuye a que “en menos de un año se vaya a pasar de un superávit del 2% del PIB a un déficit que podría aproximarse al 3%”. Sostiene que la economía española entrará en recesión este mismo año.

Abogó por que la política fiscal “mantenga algún margen de actuación ante posibles situaciones de mayor deterioro”, dado que España podría tener que enfrentarse a nuevas perturbaciones y “nada sería peor” que hacerlo “cuando no hubiera más opción que reducir déficit” para cumplir con los requisitos europeos.

El gobernador del Banco de España admitió que “hay que revisar a la baja las perspectivas de crecimiento económico en los próximos trimestres”, lo que “introduce una gran incertidumbre en el medio plazo”.

En su comparecencia ante la Comisión de Presupuestos del Senado, Fernández Ordóñez señaló que la situación presupuestaria en España se está deteriorando con rapidez, lo que contribuye a que “en menos de un año se vaya a pasar de un superávit del 2% del PIB a un déficit que podría aproximarse al 3%”.

En este sentido, explicó que el déficit será “significativo” y superará el esperado “hasta el punto de aproximarse a los umbrales de referencia que establecen los compromisos europeos”, debido a que la economía seguirá decreciendo en los meses finales de 2008, una situación que se prolongará en 2009.

Considera que “con toda probabilidad” el crecimiento económico en 2009 será más reducido que el previsto en el proyecto de presupuestos.

El gobernador del Banco de España admitió así que “hay que revisar a la baja las perspectivas de crecimiento económico en los próximos trimestres”, lo que “introduce una gran incertidumbre en el medio plazo”.

Fernández Ordóñez valoró no obstante la moderación en el gasto contenida en los Presupuestos, que “es muy correcta y ojalá no se cambie, porque lo que va a caer van a ser los ingresos”. “A lo mejor alguno podría tener la tentación de que si los datos se cambian, podrían aumentar los gastos, cosa en la que no estoy de acuerdo para que no genere problemas en el futuro a la política fiscal”, declaró a preguntas de los senadores.

Abogó por que la política fiscal “mantenga algún margen de actuación ante posibles situaciones de mayor deterioro”, dado que España podría tener que enfrentarse a nuevas perturbaciones y “nada sería peor” que hacerlo “cuando no hubiera más opción que reducir déficit” para cumplir con los requisitos europeos.

El gobernador explicó que el ajuste de la economía continuará el próximo año debido a que la demanda interna contribuirá de forma negativa al PIB, lo que “sólo podría ser atenuado por el sector exterior, si las exportaciones mantienen un cierto dinamismo y si continúa, como parece lógico, la desaceleración de las importaciones”.

Sin riesgo de deflación

En el lado positivo, previó incrementos de la inflación cada vez más moderados, y en declaraciones a los periodistas, explicó que por esa razón no ve riesgos de deflación.

Sin embargo, avisó de que para converger con la Unión Europea hará falta que la contención de los precios “se traslade también al núcleo de la inflación subyacente”.

El gobernador hizo especial hincapié en la contención de los costes laborales, que siguen siendo superiores a los de otros países europeos, al tiempo que se quejó de que el repunte salarial no ha venido acompañado de una mejora de la productividad.

Fuente | lavanguardia.es