Los primeros meses han servido a los bancos españoles para dar un 9% más de salida y precio a todo ese ladrillo que tenían por vender. Todas las casas construidas y vendidas por los bancos en este período dibujan un escenario donde la Banca se hace con unos 4.860 millones de euros con estos movimientos, una cifra económica muy por encima a la del mismo intervalo del año pasado. A esto se suma que ahora las entidades pueden apuntarse plusvalías y que, en general, los números de casas se mantienen pero suben los precios que se cobran por ellas.

No obstante, tanto desde el Banco de España como desde el Banco Central Europeo (BCE) se sigue insistiendo en que las entidades tienen que reducir el peso de los activos improductivos de su balance, uno de los mayores lastres en la mejora de la rentabilidad y búsqueda de precios y prestaciones competitivos. A esto se suma el interés del cliente chino por adquirir viviendas en España, algo que la mayoría de bancos dicen haber notado también y que ha marcado de forma visible lo que llevamos de año.

En cuanto a sucursales, Popular, Santander y Sabadell son las que figuran como las que mejores cuantías han alcanzado, no necesariamente con el mayor número de inmuebles vendidos. El primero, por ejemplo, registra 5.227 activos traspasados por algo más de 1.000 millones de euros, lo que relativiza un 3% de aumento del precio de su ladrillo frente al mismo período del año pasado.