Caja Rioja ha confirmado hoy su solvencia y liquidez ante su Asamblea General ordinaria, a la que también ha puesto de manifiesto la favorable evolución de la entidad en el tercer trimestre de 2008, con un beneficio antes de impuestos de 18 millones de euros y una cobertura de morosidad situada en el 200%.

Según han informado el presidente de la entidad, Fernando Beltrán, y el director general, Jorge Beltrán, en una conferencia de prensa previa a la Asamblea, el beneficio antes de impuestos a septiembre último aumentó un 6,5%.

Este resultado se logró a partir de un margen de explotación de 25,7 millones de euros, lo que representó un crecimiento del 13,9%.

Al cierre de septiembre, el crédito a la clientela se había incrementado en un 8,9% interanual, y los recursos de clientes en balance, en un 12,8%.

La tasa de morosidad aumentó, aunque moderadamente, hasta un 0,9% frente al 2,9% del promedio del sector, por lo que la cobertura de morosidad se situó en el 200%, lo que constituye, según Albájar, “una valiosa reserva ante el previsible deterioro del entorno económico”.

Para el cierre del ejercicio 2008, la entidad prevé un moderado crecimiento de los distintos márgenes, conmesurado al crecimiento de la actividad, si bien, y al igual que el resto de entidades del sector, ha precisado Albájar, prevé incrementar los niveles de provisiones y dotaciones, en anticipación al previsible crecimiento de la morosidad.

El crecimiento moderado, rentable y equilibrado -por encima del 8%- continuará siendo el eje central de la estrategia, junto con el control de la morosidad y mejora de la eficiencia, ha añadido.

En el primer semestre, Caja Rioja obtuvo un beneficio antes de impuestos de 11,7 millones de euros, lo que supuso un incremento del 6,4% respecto al mismo período del año anterior.

El margen de explotación ascendió a 17,1 millones, con un crecimiento del 19,2% y provisiones superiores en un 32% a las del primer semestre de 2007.

El crédito a la clientela en este período aumentó una tasa interanual del 10,4%, mientras que los recursos de la clientela en balance se incrementaron en un 11,6% interanual, con lo que se mantuvo una estructura de balance equilibrada.

La tasa de morosidad en este período se situó en el 0,7%, con lo que los fondos de cobertura acumulados arrojaron un índice de cobertura del 242%, magnitudes en ambos casos “mucho más favorables” que las medias sectoriales, ha precisado Albájar.

La Asamblea General también ha autorizado la ampliación del vigente programa de pagarés por un importe máximo de 300 millones de euros, lo que le permitirá reforzar su posición de liquidez.

Según Beltrán, al cierre de septiembre, la liquidez de la Caja ascendía al 18% del total del balance de la entidad, que es, ha dicho, uno de los ratios más altos del sector.

Otro de los asuntos de los que se ha informado a la Asamblea es que, con fecha 20 de noviembre, “Moody’s Investors Service” ha mantenido el rating de Caja Rioja en “A2 (buena capacidad crediticia)” para sus compromisos a largo plazo, “P-1 (extremadamente fuerte capacidad para cumplir sus compromisos)” para el corto plazo; y ha confirmado su adecuada fortaleza financiera.

El presidente de la entidad han destacado la “excelente” posición estratégica de la Caja en el nuevo entorno y su voluntad de desempeñar un papel de liderazgo en la prestación de servicios financieros en La Rioja.

Beltrán ha descartado que Caja Rioja se plantee fusión alguna y ha asegurado que afronta el futuro con la tranquilidad que soportan sus principales indicadores, reflejo de un balance “equilibrado, una trayectoria de crecimiento moderado y prudente gestión del riesgo, y buenos niveles de solvencia y liquidez”.

Fuente | Soitu.es