La entidad señaló que algunas entidades tendrán que hacer más esfuerzos que otras, pero que en su caso “sería complicado reducir más los gastos”, ya que la caja ha llevado ha cabo siempre una política controlada en este sentido.

“El control de gastos en la caja es algo genético”, subrayaron fuentes de la entidad, que destacaron que el control de los gastos está en manos de las entidades y que esto “hay que llevarlo a rajatabla”.

Asimismo, añadió que en un posible contexto de estrechamiento de márgenes y de poco crecimiento de negocio hay que moderar los gastos y reordenar la red, pero que la entidad cuenta con un ratio de eficiencia elevado, del 30,8%.

El gobernador del Banco de España también advirtió hoy de que las entidades financieras deben reconsiderar la escala de su red comercial de oficinas y que “probablemente reducirán su número” como fórmula para adaptarse a la crisis y favorecer la productividad de las que permanezcan operativas.

En este sentido, la caja señaló que cuenta con la red “más productiva” de entre las entidades de tamaño grande y mediano, y que actualmente tiene un tamaño “ideal” (2.168 sucursales, 128 más que en marzo de 2008), aunque concreto que, a su juicio, el número perfecto son 2.300 sucursales por lo que podría abrir más.

La caja señaló que podría alcanzar esa cifra pero sin un plazo determinado en ubicaciones concretas. “Lo haremos cuando tengamos oportunidades concretas. Hemos abierto y cerrado alguna en el primer trimestre y tenderemos a hacer esto”, subrayaron.

Más depósitos

La entidad también presumió de la brillante gestión que ha desarrollado durante el primer trimestre del ejercicio y que le ha no sólo aumentar su beneficio, sino también seguir captando más depósitos, pese a la situación “económico-financiera-política” vivida en “los últimos tiempos” y la guerra del pasivo, lo que demuestra, según explicó, la confianza que tienen los clientes en la entidad.

Los recursos de clientes en balance de la entidad crecieron un 11,8%, hasta los 140.264 millones de euros, y la entidad aseguró que no tiene una necesidad “perentoria” de seguir luchando con el lanzamiento de productos atractivos.

En este sentido, defendió la buena gestión del equipo que compone la caja y subrayó que lleva 307 años en el mercado, que tiene una historia “con éxito” y que ha estado bien gestionada por criterios financieros sin interferencias políticas.

“La interferencia de la gestión por los políticos en esta entidad no existe. Las decisiones se toman por el equipo directivo, se plantean a los órganos de gobierno y se aprueban bien”, subrayó la entidad.

Asimismo, aunque no quiso pronunciarse sobre una posible modificación de la Ley de Cajas ni sobre la posibilidad de otorgar derechos políticos a las cuotas participativas como actualmente tienen las acciones, indicó que “lo importante es dar instrumentos para que las entidades puedan reforzar su capital”.

“Parece razonable tener un balance más conservador, mucho más de caja de ahorros y lo importante es la capacidad comercial de la casa”. Asimismo, incidió en que no se plantea la emisión de cuotas participativas, aunque reconoce que si la crisis se alarga lo mejor es armarse de toda la liquidez posible.

Por el contrario, reiteró que mantiene su proyecto de salir a Bolsa a través de Cibeles, cuando se dé la oportunidad y los mercados sean favorables. “Es un proyecto en el que creemos, es atractivo y es bueno para los clientes o para los que quieran acercarse”, indicó la caja, que añadió que también es bueno contar con una sociedad cotizada en caso de una reestructuración del sistema financiero.

Fuerte liquidez por si la crisis se alarga

La caja también señaló que las entidades deben posicionarse por si la crisis económica es larga, aunque no lanzó ninguna previsión sobre su posible duración, en lo que, a su juicio, juega un papel importante los resultados recurrentes y la posición de liquidez.

La entidad señaló que aprueba con nota en estas dos asignaturas, en especial, en el tema de liquidez, situación que, según explicó, tiene “bastante controlada”.

En concreto, la caja cuenta con 8.000 millones de euros, una posición neta prestadora de 1.500 millones de euros, un reserva de liquidez de 6.500 millones y la posibilidad de emitir 1.400 millones más al mercado con el aval del Estado. Asimismo, la caja anunció que tiene capacidad para seguir realizando emisiones subordinadas y de preferentes.

Fuente | cincodias.com