Caja España obtuvo un beneficio bruto de 88,5 millones de euros en los nueve primeros meses del año por valor, lo que representa un descenso del 34,68% respecto al mismo periodo de 2007, por las mayores coberturas para afrontar el alza de la morosidad, según informaron hoy a Europa Press fuentes de la entidad.

Caja España “ha sacrificado resultados” a consecuencia del esfuerzo realizado en coberturas para insolvencias, que alcanzaron en el mes de septiembre los 137 millones de euros, un 63% más, “causa principal del descenso del resultado consolidado antes de impuestos”, indicaron.

La entidad afirmó que ante el deterioro del escenario ha mejorado su productividad “gracias a un proceso de especialización del negocio”, lo que ha provocado un aumento de los costes de explotación a corto plazo.

La concentración del crecimiento del crédito en actividades productivas, no vinculadas al sector constructor-promotor, permitió un aumento de los ingresos por intereses del 17,73 por ciento.

A pesar del encarecimiento de los costes financieros, como consecuencia de la táctica comentada de mejora sustancial de la liquidez y solvencia, esto “ha permitido un crecimiento del margen de intermediación del 1,67 por ciento, un factor estratégico que se enmarca en la apuesta por el negocio de la banca tradicional”, indicó.

Para Caja España, el fortalecimiento de la liquidez, que mejoró un 68,1 por ciento en los doce últimos meses, se ha puesto de manifiesto, por un lado, por el “buen comportamiento” de los recursos de clientes en balance, que aumentaron en 1.400 millones en los últimos doce meses, y, por otro, “por un reforzamiento de la cartera, materializada fundamentalmente en activos de renta fija, de inmediata liquidez y máxima solvencia”.

Según los resultados de la caja en los nueve primeros meses del año, la entidad incrementó sus recursos propios en un 7,09 por ciento, “situando el ratio de solvencia en el 12,4 por ciento”.

“La entidad ha continuado su esfuerzo en la constitución de coberturas, que ya alcanzan el 3,18 por ciento del crédito y que permite a Caja España abordar con garantías las incertidumbres y el crecimiento de la morosidad que afectan al sector”, aseveró la caja.

Estos factores han sido destacados por la agencia de calificación Fitch que ha mantenido el rating de Caja España a largo plazo en A-, “adecuando, asimismo, el rating a corto plazo a los nuevos riesgos derivados de la fuerte desaceleración económica, situándolo en F2 frente al F1 anterior”, agregó.

Por su parte la agencia Moody’s ha adecuado también el rating de Caja España a A3 debido a la ralentización de los mercados nacionales. “Sin embargo, Moody’s reconoce la fuerte posición de liquidez de Caja España, que le permite soportar un prolongado cierre de los mercados mayoristas”, explicaron las mismas fuentes.

CRÉDITO

Según los datos aportados por la entidad, el crédito a la clientela neta alcanzó los 16.267 millones, con un aumento interanual del 5,7 por ciento. El motor de este crecimiento fueron los créditos a actividades productivas no vinculadas al sector constructor promotor, que crecieron a un ritmo del 15,9 por ciento, “ajustándose así la entidad al nuevo entorno económico del mercado español, de menor actividad hipotecaria ligada al sector inmobiliario, y la apuesta por otros nichos de mercado”.

El ratio de morosidad total, por su parte, se situó en el 3,75 por ciento, ralentizando su crecimiento y adecuándose a las cifras medias del sector, condicionadas por la actual situación económica internacional.

“No obstante, es preciso significar que aproximadamente el 70 por ciento de los activos dudosos están respaldados por una garantía real”, aclaró la entidad, que destacó que, dentro de los “estrictos criterios de prudencia” para ajustarse a la nueva realidad del mercado, Caja España ha llevado a cabo un “importante esfuerzo en dotaciones”, mejorando la cobertura del crédito sobre el riesgo total hasta el 3,18 por ciento, desde el 2,34 por ciento de hace doce meses.

RECURSOS

Por otro lado, los recursos de clientes en balance se elevaron a 19.924 millones a lo largo de los nueve primeros meses del año, con un aumento interanual del 7,6 por ciento y donde Caja España destacó los depósitos de la clientela, que se elevan a 16.793 millones, con un crecimiento del 10,6 por ciento en los últimos doce meses.

“La buena posición de liquidez estructural de la caja ha aconsejado mantener una actitud prudente y selectiva frente a la guerra del pasivo vivida en los últimos meses en el sector financiero”, según aclaró la entidad.

Caja España explicó que la evolución de las principales magnitudes del grupo refleja la táctica desplegada por la entidad en el actual entorno de incertidumbre y que se ha sustentado, según precisó, en tres pilares básicos.

Se ha reforzado la liquidez, mejorado la solvencia e incrementado la coberturas de los riesgos de crédito, magnitudes todas ellas que experimentan claras mejoras en el ejercicio, “todo ello en línea con la actuación prudente que sigue Caja España como respuesta a la compleja situación económica internacional”.

A septiembre de 2008, Caja España contaba con una red de 604 oficinas, lo que ha supuesto la apertura de nueve nuevas sedes durante el ejercicio. La red de oficinas se completa con otros canales de distribución. Mientras tanto, el servicio de Líne@España, al que están vinculados 377.067 contratos, creció a un ritmo del 15,8 por ciento interanual y la red de cajeros automáticos se incrementó en doce unidades en lo que va de año, para situarse en 743.

Fuente | Europapress.es