Ambrosio destaca que se hará una importante dotación a provisiones “porque si 2008 está siendo malo, 2009 va a ser peor”

Caja Cantabria espera repetir este año y el próximo los resultados de 2007, y realizará una importante dotación a provisiones “porque si 2008 está siendo malo, 2009 va a ser peor”, según señaló el presidente de la entidad, Enrique Ambrosio Orizaola, quien no descarta que la morosidad, que ya está en el 3% en estos momentos, supere el año que viene el 5%.

Así lo declaró en una entrevista en Radio Nacional, en la que participó Europa Press, y donde reconoció que la crisis económica que nos afecta es “mucho más importante y profunda de lo que podía imaginar la mente más pesimista hace un año”, ya que afecta a todos los sectores, está afectando a la economía financiera y está teniendo un impacto “importante”.

Respecto a los efectos de la crisis en la Caja cántabra, señaló que no se va a notar en los resultados de este año, aunque sí va a afectar en cuanto a que no podrá seguir con los incrementos de beneficios de los últimos tiempos, con aumentos de un 15 y hasta un 20%, en una situación en la que “parecía que éramos magos que convertíamos todo lo que tocábamos en dinero”, indicó.

Así, consideró que cerrarán el año con entre el cero y el cinco por ciento de incremento, siendo más probable, “el cero de incremento, es decir, repetir los resultados del año pasado, y hacer una importante dotación a provisiones para estar protegidos para el 2009, que se plantea ciertamente difícil”, señaló, para afirmar a continuación que es posible que este año y el próximo, la Caja repita resultados.

Enrique Ambrosio Orizaola también explicó que la morosidad ha repuntado “fuertemente”, y mientras el año pasado la Caja terminó con el 0,82 por ciento de crédito moroso, actualmente está ya en el 3 por ciento, por lo que “no es descartable que el año que viene se supere el cinco por ciento”.

De esta forma, las dotaciones a provisiones a que les obliga la morosidad hará que se restrinja “y fuertemente” los incrementos de beneficios. “La prudencia obliga a incrementar dotaciones a costa de no incrementar resultados, pero garantizando seguridad”, subrayó.

Respecto a las restricciones en la concesión de créditos, señaló que “el problema que existe en el mundo y que está en vías de resolución es que no hay dinero, no hay liquidez”. Puntualizó que en realidad hay dinero “pero muy caro” y los mercados internacionales permiten disponer de él a muy corto plazo.

“Cuando algo escasea, eso supone que las garantías que exiges a quienes vas a prestar ese dinero van a ser obviamente más altas y el coste de ese dinero va a ser también más alto, algo a lo que tampoco ayuda el nivel de tipos de interés a los que estamos actualmente en Europa y que creo que deberían y van a bajar”, indicó.

Explicó que si las empresas y las personas que se acercan a la Caja o a otras entidades, pueden, “y en estos momentos es difícil”, aportar esas garantías y presentan un proyecto viable, Caja Cantabria “sí tiene liquidez suficiente, correcta, como para atender a esa demanda de crédito, lo que ocurre es que la situación de crisis obliga a pedir unas garantías y unos proyectos más afianzados de lo que hasta ahora estábamos acostumbrados todos a ver”, señaló.

Por otro lado, y en relación a los procesos de fusión de cajas que puedan producirse en otras comunidades autónomas, y la situación en la que puede quedar por ello Caja Cantabria, indicó que la entidad cántabra es una caja mediana en el contexto nacional, y subrayó que en todo caso “se puede ser pequeño y rentable”.

Tras indicar que habrá procesos de fusión en algunas CC.AA., como por ejemplo en el País Vasco, mientras en Castilla y León, “habrá que ver si se producen sinergias positivas, si no hay celos respecto de donde ubicar la sede, que puedan causar problemas”, remarcó que en un horizonte de medio plazo, Caja Cantabria “seguirá donde estamos, solos, seguros, y rentables”, y añadió que los beneficios se van a mantener, y la Obra Social, el empleo, o el apoyo a la industria, “va a seguir en los mismos niveles que hasta ahora teníamos”, aunque “no con los mismos incrementos que hasta ahora disfrutábamos”, precisó.

EL DESPLOME DE LA CONSTRUCCIÓN

El presidente de Caja Cantabria aseguró que ni esta entidad, ni ninguna otra de España, tiene “productos tóxicos ni hipotecas basura”, ya que España no compraba sino que emitía deuda porque ha habido catorce años de un crecimiento “magnífico, extraordinario, que demandaba una inversión muy alta”.

Reconoció sin embargo que los créditos concedidos al sector de la construcción suponen a todas las entidades financieras “un riesgo alto, porque el mercado de la vivienda se ha desplomado, y el modelo de crecimiento español estaba basado demasiado fuertemente en la construcción”, algo –dijo– que ha sido bueno porque ha generado mucho empleo, pero que como contrapartida demandaba mucha inversión.

Por ello, explicó que todas las entidades financieras tenían una cartera de clientes “muy volcada hacia el sector de la construcción residencial, y ahora que se ha desplomado vienen esos graves incrementos de morosidad que estamos soportando”, indicó.

El presidente de Caja Cantabria, que estimó que “poner el coche (de la economía) en marcha y coger otra vez la velocidad” que había antes de la crisis, “va a llevar desgraciadamente no menos de año o año y medio”, indicó que entre tanto, es “fundamental” la protección a los desempleados e intentar su recolocación, “muy difícil”, reconoció.

A corto plazo, apostó por invertir en obra pública “porque es lo que, de manera más inmediata puede ayudar a pasar este año y medio hasta llegar a mediados de 2010, donde empecemos a ver ya la salida del túnel”, y porque las empresas hagan “lo que debieron y deben estar haciendo siempre, que es diversificar”, además de innovar, buscar nuevas formas de hacer las cosas “con más calidad y más productividad, para así ser capaces de ser más competitivos, y, cuando dentro de año y medio, la economía mundial repunte, ganar cuotas de participación en los mercados internacionales que ahora las tenemos un tanto dudosas”, dijo.

Respecto a Cantabria, indicó que aunque los presupuestos regionales pueden aportar “su granito de arena” son más importantes, en términos cuantitativos, los del Estado. En cualquier caso, ambos –dijo– “tienen que proteger a los que más desamparados se van a quedar”.

Destacó no obstante que a la comunidad autónoma se le ofrece una posibilidad de desarrollo en los próximos cuatro o cinco años, que es el Plan Eólico del Gobierno, en el que, según dijo, tiene “una enorme confianza”.

Indicó al respecto que la idea de ligar explotación de megavatios a implantaciones industriales que se produzcan en la región, será “a corto plazo, en un par de años”, un elemento “de esperanza que, quizá, en poco tiempo, nos de aliento para soportar este año y medio que nos viene duro”, subrayó.

A nivel general, Ambrosio Orizaola destacó la importancia que, para reconducir la crisis, tienen las decisiones que tomen los Gobiernos europeos, la decisión que pueda tomar el Banco Central Europeo de bajar los tipos, o incluso la repercusión que pueda tener la elección de Barack Obama como presidente de Estados Unidos, porque se trata “de una crisis mundial, donde hay que poner en cuestión muchas cosas, como el sistema de producción actual”.

Destacó al respecto que “no podemos seguir con esa vinculación con el petróleo de esa manera tan tremenda como la tiene ahora”, y no se pueden tener unos sistemas financieros que se autorregulen, además de que habrá que poner también en orden el comercio internacional, “donde los fuertes están hiperprotegidos y los débiles absolutamente desamparados”, concluyó.

Fuente | Cotizalia.com