El beneficio neto consolidado de Caixa Catalunya ha caído un 60% en 2008, hasta los 194 millones de euros, pero el beneficio recurrente -sin contemplar plusvalías y dotaciones extraordinarias- se ha colocado en 252 millones, un 1,8% más que el registrado en el año anterior.

Los resultados se han visto afectados por las dotaciones por pérdidas por deterioro de activos, que suman 881 millones, cinco veces más que los registrados el año que pasado y a la que se han dedicado los 530 millones de plusvalías obtenidas por las operaciones de venta de Abertis y France Telecom.

“Cerramos el ejercicio sin haber utilizado las dotaciones genéricas, un total de 787 millones de euros, que las reservamos para los años futuros”, ha destacado hoy el presidente de la segunda caja catalana y la quinta de España, Narcís Serra. Según el director general, Adolf Todó podría disponer de más 600 millones de provisiones genéricas sólo el año que viene.

Los márgenes han subido en 2008, tanto el de intermediación, que ha crecido un 6,1% hasta los 835 millones de euros, como el ordinario, que ha crecido un 43% hasta los 1.783 millones -gracias a las plusvalías obtenidas por la venta de los paquetes de Abertis y France Telecom- y el margen de explotación, que ha subido un 72%, hasta llegar a los 1.117 millones.

Los vencimientos de deuda que mantiene la caja son 2.000 millones este año, 2.800 millones en 2010 y otros 1.000 millones de euros de vencimientos en 2011, por lo que Todó considera que se puede hacer frente a los mismos sin problema.

Según ha resaltado en la rueda de prensa de hoy Narcís Serra, se ha mejorado el margen de intermediación, “al contrario -ha dicho- de lo que pasa con el sector cajas”.

Las importantes dotaciones por deterioro de activos han lastrado el resultado final, pero se han hecho porque la entidad tiene una tasa de morosidad del 5,28%, “por encima de la media”, según ha reconocido Adolf Todó.

Sobre la previsión de morosidad, Todó ha señalado que “no nos ponemos objetivos de morosidad, pero queremos converger hacia la media del sector, es decir, la morosidad del conjunto subirá, pero la nuestra subirá menos”.

Adolf Todó, sin embargo, ha destacado que la cobertura con garantías hipotecarias es del 119,3% y la cobertura sin garantías de hipotecas se coloca en el 56,7%. “Nos hemos quedado 600 millones de euros de activos inmobiliarios y hemos creado una división potente, donde estamos buscando una solución que podría estar vinculada a nuestro negocio de banca privada”, ha detallado el director general.

Todó ha destacado el esfuerzo comercial de la entidad, centrada en el negocio minorista, y que, por ejemplo, ha crecido en fondos de inversión.

El director general ha resaltado también que el año pasado la posición en el interbancario era deudora, y en cambio ahora tenemos casi 5.000 millones de liquidez, 4.100 millones de ellos disponibles en el Banco Central Europeo, y a finales de este año tendremos casi 12.000 millones de disponibilidad.

El “core capital”, porcentaje de recursos propio de especial calidad, se ha colocado en 5,58%, más alto que el año anterior por haber realizado importantes plusvalías. “No abriremos oficinas, porque ahora es el momento de rentabilizar las que tenemos”, ha valorado Todó sobre una red de 1.200 sucursales que da servicio a 3,2 millones de clientes, al tiempo que ha abierto la puerta a cerrar alguna oficina, pero advirtiendo que “no haremos cierres indiscriminados”.

Caixa Catalunya ha fusionado sus fundaciones para potenciar su obra social, que para 2009 tendrá un presupuesto de 64 millones de euros, lejos de los 85 millones con los que contaba para el año pasado.

Fuente | lavanguardia.es