A Emilio Botín, presidente del Santander, no le asusta la tormenta financiera internacional. Pese a las malas noticias que se publican todos los días de bancos en dificultades, el espíritu de Botín sigue siendo comprador. “En estos momentos no estamos mirando ninguna compra, pero eso no quiere decir que no sigamos analizando oportunidades”, comentó con rotundidad Botín en São Paulo, la capital financiera de Brasil, en donde presentó la fusión del Banco Real y Santander Brasil.

“Este año hemos hecho tres compras” (Sovereign de Estados Unidos, Alliance & Leiscester y Bradfort & Bringley, en el Reino Unido) “y estamos muy satisfechos por la rentabilidad que nos van a dar”, concluyó el primer banquero español. Pero las compras no han sido gratis. La entidad ha ampliado capital en un 4%, 280 millones de títulos, por lo que no podrá cumplir el objetivo de elevar el beneficio por acción (bpa) un 15% de media de 2007 a 2009, como había prometido.

Ahora este ratio está creciendo al 8,3% pese a que el beneficio neto ordinario de septiembre aumentó un 15,8%. Lo que sí aclaró es que el bpa “será un 5% mayor que el de nuestros 20 principales competidores internacionales”. Con estas afirmaciones, no es descartable que la entidad piense en seguir utilizando las acciones para más compras.

El otro mensaje que envió Botín durante su presentación en Brasil, en un viaje financiado por la entidad, es que pese a la crisis, el banco espera elevar el beneficio del próximo ejercicio. Los motores serán el Reino Unido, que está previsto que gane un 20% más, y España, que podría elevar sus resultados un 14% por las menores provisiones. No obstante, el presidente del Santander, que no estuvo tan espectacular en su exposición como en otras ocasiones, quiso alinearse con el último mensaje del Banco de España, y prometió prudencia en los dividendos de 2009.

Botín afirmó que Brasil supondrá el 20% del beneficio del grupo en 2009 y que este país ganará 2.250 millones. Con esta cuenta, se deduce que la entidad espera lograr unos 11.500 millones de beneficio neto el próximo ejercicio.

El Santander está convencido de que saldrá fortalecido de esta crisis porque tiene una posición financiera mejor que la de sus competidores. No obstante, reconoció que España “podría entrar en recesión, no lo descarto”, aunque no quiso hacer muchos análisis macroeconómicos “porque yo no soy economista”, afirmó. Ratificó las afirmaciones de su consejero delegado, Alfredo Sáenz, sobre la necesidad de que los préstamos de liquidez que facilite el Gobierno “no hace falta que sean transparentes”. También negó que fueran a pedir ayuda al Gobierno para que les refuerce el capital del banco.

Fuente | Elpais.com