BBVA ha conseguido en el primer semestre del año un beneficio atribuido de 1.832 millones de euros, una cifra que lo coloca un 33,6% por debajo de lo que se registró en el mismo periodo de tiempo durante el año 2015. Este resultado se debe al impacto por los tipos de cambio y la falta de operaciones corporativas. De hecho, y según BBVA, sin estos dos efectos el resultado mejora un 5,8%.

Durante los meses comprendidos entre abril y junio, BBVA ha registrado el crecimiento más elevado del año, después de ganar hasta 1.123 millones de euros, una cifra que supone hasta un 58,4% más que la vista en los anteriores tres meses.

Carlos Torres, consejero delegado de BBVA, ha destacado la fuerte aceleración del beneficio atribuido en el segundo trimestre del año, señalando la consolidación progresiva del objetivo de conseguir un ratio de capital del 11% en el año 2017.