BBVA Compass, la franquicia estadounidense del banco español, ya está en marcha, después de la fusión de las actividades del Compass, con las de Texas State Bank, State National Bank y Laredo. La entidad que preside Francisco González pone así la guinda a tres décadas en territorio estadounidense, tras la compra de Banco Comercial de Mayagüez en 1979. Hoy, la franquicia bancaria azul se extiende por la totalidad de los estados fronterizos entre EEUU y México, en la franja del Sunbelt o cinturón del sol. Y como suele ser en estos casos, la matriz ha puesto a un hombre de la casa, con 18 años de trayectoria en la entidad, al frente de las tareas ejecutivas tras la implantación de la nueva marca (ver foto).

Su nombre es Manolo Sánchez y viene de dirigir en la ultima etapa al Laredo y de encabezar el área de community banking de BBVA Compass. Reportará a José Mª García-Meyer, el country manager del banco para EEUU. “La compra del banco norteamericano Compass supone para el BBVA dar el salto de la Champions a la NBA de la banca. Estamos en un mundo que se mueve muy rápido, en un etapa de crecimiento espectacular y BBVA quiere tomar parte como banco global”. Son las palabras de González a comienzos de 2007, cuando ejecutó dos operaciones estratégicas antes de que comenzase la crisis de crédito. Por un lado, la venta de la histórica participación en Iberdrola, y por otro, la ampliación de capital por importe cercano a 3.000 millones de dólares para financiar esta adquisición.

Con cerca de 700 sucursales en la región, el segundo banco español se convierte en la 20º entidad del país. Sánchez, con 18 años en la entidad, procede del Manolo Sánchezmexicano Bancomer, donde también trabajó a las órdenes de Meyer y de otros ejecutivos de la entidad como el actual consejero delegado Jose Ignacio Goirigolzarri, que fue también director en la filial azteca.En junio de 2006, BBVA anunció la compra de Texas Regional Bancshares y State National Bancshares por un importe próximo a los 2.092 millones de euros. La entidad española ya contaba con presencia en el estado de Texas a través del Laredo National Bancshares, adquirido a comienzos de 2005 por 850 millones de euros.

En total, BBVA ha desembolsado 10.242 millones de euros en compras en EEUU. La región del Sunbelt integra a los estados de Texas (donde BBVA Compass tiene 312 sucursales operativas), Alabama (92), Arizona (77), Florida (44), Colorado (33) y Nuevo México (21).

Texas, un estado equivalente a España por PIB, pero con la mitad de población, ejercerá de centro gravitacional de BBVA Compass, que todavía mantiene su sede en Birminghan (Alabama) por la herencia del anterior presidente del grupo, Paul Jones. Sin embargo, Houston irá ganando peso poco a poco en el seno de la filial.

Tras la operación, el objetivo es que la división de BBVA en Estados Unidos pase a contribuir aproximadamente un 10% del beneficio total del Grupo y un 10% en términos activos. La integración de cuatro bancos en uno sólo reducirá la plantilla en menos de 500 personas, según ha recogido la prensa estadounidense, aunque su cifra de trabajadores en aquellas regiones se elevan más allá de los 12.000 empleados. Las sinergias y ahorros de costes esperados con la operación podrían alcanzar el 6% de la base de ingresos combinada de la entidad: 32 millones de euros en 2008, 120 millones en 2009 y 237 millones para 2010.

Ampliación de capital

Pese a que Merrill Lynch le lanzó una daga envenenada a BBVA a través de un informe, el pasado 20 de octubre, en el que cifraba en cerca de 3.000 millones de dólares las necesidades de ampliar capital, el banco “tiene una capacidad recurrente de generar capital de forma orgánica: 35 puntos básicos en el primer semestre”, según datos presentados por Manuel Cid, director financiero del banco, en una reciente conferencia con inversores, organizada, precisamente por Merrill Lynch.

Adicionalmente, dispone de 2.700 millones de euros de plusvalías latentes y unos 3.800 millones de exceso de provisiones, no prevé consumos adicionales de capital. De hecho, BBVA incrementó en una décima su ‘core capital’ del 6,3% al 6,4% entre octubre y noviembre, según dos presentaciones distintas de la entidad, y alcanzó un Tier 1 del 7,7%, y una rentabilidad por dividendo del 6,8%, según la estimación de los analistas. Al cierre de 2007, el core capital de BBVA se situaba en el 5,5% y ha crecido más de un 100 puntos básicos en los ultimos doce meses. Es decir, BBVA podría alcanzar el 7% de core capital antes del próximo verano sin necesidad de realizar una emisión de acciones como Santander.

Fuente | cotizalia.com