El segundo banco español, el BBVA, ha decidido abandonar el negocio de inversión libre (‘hedge funds’), fondos de alto riesgo y con una inversión mínima muy elevada, ante la actual situación de los mercados.

La entidad afirma que centrará su esfuerzo en la inversión tradicional como una forma de anticiparse a los “posibles efectos” de la actual coyuntura.

El negocio de inversión libre (como se conoce a los hedge funds en España) del BBVA está apoyado en tres sociedades diferentes. Próxima, con capital 100% del banco español, gestiona 15 ‘hedge funds’, de los que ninguno está inscrito en España.

La otra sociedad es Altitude (participada en 51% por el BBVA y en un 49% por New Finance, de Schroeders), con tres fondos de fondos distribuidos entre clientes institucionales y particulares. La tercera gestora es BBVA Partners, con seis fondos alternativos.

En total, el banco que preside Francisco González gestiona 24 ‘hedge funds’, de los que sólo tres están inscritos en España. Además, la CNMV tiene registrado dentro de esta categoría el fondo BBVA Codespa Microfinanzas, un fondo que no será liquidado ya que la entidad lo considera gestión tradicional. El motivo de que éste esté encuadrado dentro de inversión alternativa es que se dedica a la inversión en empresas de microcréditos en América Latina, algo que la CNMV no considera gestión tradicional

Todos estos hedge funds gestionados directa o indirectamente por la entidad representan sólo un 1% de su unidad de gestión de activos.

El banco presidido por Francisco González asegura que la salida del negocio se hará de “forma ordenada” para evitar perjuicios a sus clientes.

El total de este tipo de fondos gestionados por el BBVA supera los 860 millones de euros.

Los ‘hegde fund’ son instrumentos financieros de inversión complejos y con importes mínimos muy elevados para entrar en ellos, lo que les hace especialmente exclusivos.

Están sometidos a una regulación más laxa que los fondos de inversión normales y utilizan estrategias muy agresivas para obtener beneficios, como las ventas al descubierto -apostar por la caída de un valor- o la inversión en derivados -productos financieros cuyo valor se basa en el precio de otro activo-. En la actual crisis financiera han tenido un papel relevante ya que realizaron inversiones muy arriesgadas.

Fuente | elmundo.es