El BBVA se siente fuerte y cree que en la crisis, los robustos van a “marcar la diferencia” con los competidores más débiles. La segunda entidad española hizo ayer gala de estar a la cabeza en liquidez y solvencia, así como de tener la tercera mejor morosidad.

Con estas armas presentó ayer el BBVA una campaña destinada a robar clientes de la competencia gracias a la mejora en las condiciones de las hipotecas, de los depósitos y por los ingresos de nóminas. De hecho, espera captar 200.000 nóminas y 12.000 hipotecas en un año, así como incrementar el volumen de depósitos en 500 millones de euros “de dinero nuevo” en un mes.

La campaña, que se presenta bajo la denominación “Nos adaptamos a la vida de nuestros clientes”, regalará 200 euros al mes durante un año a los clientes de otras entidades que traspasen la hipoteca. La bonificación estará condicionada a la permanencia del crédito durante 15 años, que supere los 120.000 euros, así como al pago puntual de las cuotas. El BBVA no aclaró cuál sería el diferencial que se cobraría. Javier Bernal, director de Innovación, únicamente comentó que “será a partir de 0,55 puntos sobre Euríbor”. El coste de la subrogación “se negociará con cada cliente”. Además, la hipoteca tendrá la flexibilidad para aplazar los pagos.

Para los clientes que domicilien la nómina o la pensión se abonará durante 24 meses las subidas del IPC en la luz, gas, teléfono fijo y móvil y televisión de pago, con un máximo de 20 euros al mes.

A los autónomos se ofrecerá una cuenta corriente remunerada hasta el 3,5% para ingresar cheques y realizar transferencias gratuitas, con la posibilidad de tener descubiertos sin pagar comisiones por ello y con tarjetas de crédito gratis durante el primer año.

Fuente | elpais.com