Los consejos de administración de la caja vizcaína BBK y de la guipuzcoana Kutxa han aprobado su fusión para constituir la Euskadiko Aurrezki Kutxa (Caja de Ahorros de Euskadi).

La entidad resultante queda abierta a la integración de la alavesa Vital, cuando “sus órganos de gobierno consideren oportuno”, han informado ambas entidades.

El acuerdo deberá ser refrendado por las asambleas generales extraordinarias de ambas entidades, que se convocarán próximamente.

El proceso de fusión, según la información remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, se hará por la extinción de las dos sociedades existentes y la formación de una nueva, la Euskadiko Aurrezki Kutxa.

Esta fusión ya se había puesto en marcha antes de que se desatara la crisis financiera, aunque el presidente del Gobierno ya afirmó hace dos semanas que es probable que se produjeran fusiones en el sector por las turbulencias.

En el mercado se da por hecho que las cajas serán las principales protagonistas en un proceso de integración de entidades en el sector financiero.
Sede en Bilbao

La nueva sociedad tendrá su domicilio social en Bilbao. La sede de la capital vizcaína estará orientada a la actividad económico financiera, mientras que la de San Sebastián se centrará en la actividad social.

Las entidades fundadoras de las dos cajas (ayuntamientos y diputaciones) tendrán una participación paritaria en los órganos de gobierno de la nueva caja.

La aportación de la BBK a la nueva entidad será del 60% y la de la Kutxa del 40%, porcentajes calculados “en función de los activos totales consolidados, solvencia en términos de patrimonio neto consolidado, rentabilidad en términos de beneficio neto atribuido al grupo y obra social”.

El acuerdo establece un compromiso de inversión en obra social del 30% del beneficio anual. La obra social será gestionada por una Fundación con sede en San Sebastián.

El presidente de la actual BBK, Xabier de Irala, actuará como presidente de la nueva entidad, y el de la Kutxa, Xabier Iturbe, actuará como vicepresidente.

Fuente | Elmundo.es