No difieren mucho las virtudes y los males de los siete bancos medianos españoles de los de sus competidores grandes, ni en general con las cajas. Creciente morosidad, solvencia pasada y provisiones que se va agotando a medida que la crisis afecta a la bondad de su balance y a la calidad de sus activos y menor facilidad de generar beneficios. Pero una vez más, el tamaño sí que importa, y muchos de ellos son carne de fusión.

Habrá que esperar a la cifras del primer semestre para ver su evolución, aunque las del pasado año son ya una buena radiografía del futuro. El conjunto de los siete medianos ganaron un 10% menos y su morosidad se multiplicó por 2,5. Hay matices para cada uno y notables diferencias, pero alguno de ellos será engullido, aunque con muchas posibilidades de serlo por alguno de ellos que tiene vocación de crecer. Otros sobrevivirán sanos y salvos, porque ser pequeño da mayor y más rápida capacidad de adaptación.

Banesto aumentó sus beneficios un 2% y fue el que más ganó de los medianos, 779,8 millones, y vio triplicarse su morosidad, aunque queda aún en el 1,62%. El otro gallito del grupo, el Sabadell ganó 673,8 millones de euros, un 13,9% menos, y su morosidad llega al 2,53. El banco presidido por Josep Oliu, con clara vocación de seguir creciendo, es candidato a engullir algún otro banco. Oportunidades no le van a faltar. Bankinter por su parte redujo su beneficio el 30,2, es decir 252 millones, y una morosidad en el 1,4. Es y ha sido uno de los bancos codiciados, y en él sigue agazapado Credit Agricole con el 20% de su capital, y comprando, con permiso del Banco de España de llegar al 29%, a la espera de que algún día caiga como fruta madura, aunque los Botín no se lo van a poner fácil. Jaime Botín también tiene permiso del BE para subir su participación hasta el 24, lo que animará la puja. El banco de Los March, al abrigo de casi todo, incluida una compra hostil, cerró 2008 con 171,6 millones de euros ganados, con un descenso del 11,5% y la morosidad en el 1,71. El Pastor, con Jorge Gost dándole brillo, ganó 164,1 millones, un 18,8% menos y con la morosidad en el 3,6. Por último, los dos con presencia de cajas en su accionariado, el Banco de Valencia, con Bancaja como dueño, llegó a los 150,3 millones de euros de beneficio, un 10,6 más y la mora en el 2,99, y el Guipuzcoano de José María Aguirre, con la BBK y la Kutxa con el 15 y el 10% y eterno candidato a la venta, ganó 61,6 millones, un 0,1 más que en el 2007 y la morosidad en el 2,6.

La vieja receta del Banco de España

Unas cifras que ponen en claro que siguen con beneficios, aunque con la crisis arañando y disparando la morosidad. Cuando alguno cruce la línea roja, el Banco de España, mal que le pese, tendrá que aplicar su vieja receta: bancos más sanos o más grandes deben salvar al necesitado. Lo que es válido también para los grandes y las cajas. Pero no todos los bancos medianos acabarán así. Alguno terminará entre los grandes y otros sobrevivirán. Pero seguro que alguno, o algunos, caerán.

Fuente | abc.es